My blueberry nights, de Wong Kar-Wai

Cultura · Juan Orellana
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11 diciembre 2008
¿Por qué? Porque muestra con gran delicadeza la soledad del hombre y la urgencia de encontrar quien te acoja y te abrace. Porque mira al ser humano con ternura honda y dolorida. Porque experimenta nuevas fórmulas narrativas interesantes -que pueden irritar a los exclusivistas del clasicismo-; porque es capaz de sacar los mejores registros interpretativos de actores como Jude Law o Natalie Portman; porque exalta el valor cinematográfico de la música.

¿De qué va? Jeremy es el solitario encargado de un restaurante de barrio en Nueva York. Un día una cliente, Lizzie, golpeada por un desengaño amoroso, se sincera con él y le abre su corazón. Ella comienza a frecuentar a Jeremy en su restaurante hasta que un buen día desaparece. Decide huir de su pasado recorriendo los Estados Unidos. En su periplo se encontrará con tres personas que le cambiarán la vida: Arnie, un policía abandonado por su mujer; Sue Lynne, la esposa del anterior, y Leslie, una joven jugadora adicta al póker. Todos tienen heridas en su corazón, heridas que ayudarán a Lizzie a madurar su propio dolor y a descubrir el valor de las cosas que merecen la pena.

¿Para quién? Para los amantes del cine off-Hollywood, para los interesados en el cóctel chino-occidental; para los que quieren ver algo distinto, pero verdadero; para los que lloraron con In the mood for love (Deseando amar); para los que han experimentado que huir no sirve de nada; para los que se deleitan en el cine de tempo suave y estilo contemplativo.

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