Editorial
La inteligencia tiene nombre de encuentro
5 noviembre 2017
Dos meses escasos para que termine 2017 y se puede decir que en Europa hemos parado el golpe. La política monetaria expansiva del BCE, que muy poco a poco se va reduciendo, ha permitido mantener un cierto crecimiento económico. Francia y Alemania han frenado los populismos. La UE ha ganado peso por su firmeza en la negociación del Brexit y se ha hecho imprescindible para que la crisis de Cataluña fuera encauzada de forma razonable. No podemos ni imaginar lo que hubiera significado para España la pretendida secesión sin el auxilio de la Comisión o en el Parlamento europeo. Puigdemont, el expresidente catalán fugado de la justica, solo ha encontrado cierto eco en Bruselas porque Bélgica es un país separado por un muro, el que divide al nacionalismo flamenco del nacionalismo valón. 
Noticias relacionadas
Es muy sencillo: es otra vida
¿Qué es realmente la nada? No el nihilismo de moda ni la crisis política: la nada es ese bostezo infinito del que solo se sale cuando la vida aparece en el cruce de caminos....
6 abril 2026 |
Noelia y la (im)posible amistad con la vida
Noelia Castillo, 25 años, el derecho a morir y su deseo de vida buena....
27 marzo 2026 |
Habermas: asignatura pendiente
Con la muerte de Habermas se cierra una voz que desafió tanto a creyentes como a laicos: la de quien vio en la fe un recurso imprescindible para sacar a la razón moderna de su callejón sin salida....
22 marzo 2026 |
María sabía
«Ningún poder, ni un poder tan oscuro como el de Boko Haram, puede frenar la capacidad de distinguir lo bueno de lo malo, lo feo de lo bello.»...
16 marzo 2026 |

92


0