El retrato de Dorian Gray (O. Wilde)

Cultura · PaginasDigital
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 2.314
19 mayo 2014
Represento para ti todos los pecados que nunca has tenido el valor de cometer

“Esté siempre a la busca de nuevas sensaciones. No tenga miedo de nada… Un nuevo hedonismo: eso es lo que nuestro siglo necesita. Usted puede ser su símbolo visible”. Lord Henry persuade al joven Dorian Gray, quien en pocos años se convierte en la envidia de la aristocracia londinense, y también, de algún modo, en su pesadilla. El adolescente que en un tiempo “no se había dejado manchar por el mundo” comienza a experimentar la fuerza de las seducciones, al principio de forma sibilina, al final, abiertamente y sin tapujos.  

El influjo de lord Henry sobre el joven Gray se hace cada vez más poderoso y los dos aristócratas acaban por abandonarse a toda clase de placeres. Por mucho que pueda parecer moralizante la novela de Wilde, el ideal de lord Henry de una vida independiente, sin límites y autónoma, se presenta con rostros distintos en la historia de cada hombre. No basta un reclamo moral para abandonar una vida miserable. Toda inmoralidad es capaz de presentarse con un aire de superioridad en la vida pública: ´Represento para ti todos los pecados que nunca has tenido el valor de cometer´, le dice lord Henry a Dorian Gray. Dante describe en la Divina Commedia a los tibios (a Dio spiacenti e a` nemici sui), aquellos desgraciados que nunca arriesgaron nada importante en la vida, en una eterna carrera en pos de una bandera que nunca alcanzarán. Más terrible aún que ser un gran pecador, es correr en pos de una bandera (ya sea un pecado o una virtud) que nunca nos atrevemos a enarbolar.  

Dorian Gray, en los abismos del infierno, aún es capaz de decir: “Me gustaría ser capaz de amar –exclamó con una nota de profundo patetismo en la voz–. Quiero escapar, alejarme, olvidar´. Quizás ya sea demasiado tarde para ganar, pero al menos, el grito de Gray da inicio a una auténtica carrera.  

Noticias relacionadas

Dostoyevski y la belleza que salva
Cultura · Adriano Dell'Asta
“La belleza salvará al mundo”. Este aforismo de Dostoyevski se ha repetido tantas veces que casi suena aburrido, y sobre todo corre el riesgo de resultar fuera de tono e inaceptablemente simplista en tiempos tan duros como estos. ...
19 enero 2022 | Me gusta 0
Epifanías en la villa miseria
Cultura · Lucio Brunelli
En relación con el número de habitantes, Argentina ha tenido más muertos por covid que Italia e incluso que Brasil. Más de cien mil víctimas –y siguen aumentando– en una población de 44 millones de habitantes. ...
14 enero 2022 | Me gusta 2
La ciudad armoniosa
Cultura · Jesús de Alba
Leer a Péguy es siempre una sorpresa. Corrige las imposturas. Para Péguy cada individuo es un sujeto cívico, capax civitatis, un ciudadano, un conciudadano. Todo ciudadano debería ser considerado como "próximo", pŕójimo, sin que hubiera ningún exiliado o excluido de la "ciudad armoniosa", de...
12 enero 2022 | Me gusta 2
Raíces invertidas en la identidad cristiana
Cultura · Adrien Candiard
Utilizando una imagen platónica, san Alberto Magno dice en alguna parte que el cristiano es un árbol cuyas raíces se hunden en el cielo. Esta imagen un tanto paradójica destaca un aspecto esencial: si bien es cierto que existe una identidad propiamente cristiana, esta hunde sus raíces más en...
31 diciembre 2021 | Me gusta 6