El capital

Cultura · PaginasDigital
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29 noviembre 2012
No podía faltar el demoledor juicio marxista de Costa-Gavras a la crisis económica. En El capital adapta la novela homónima del ex-trostkisa Stephane Osmont, centrada en demonizar a los bancos y los tiburones que los dirigen. Se trata de un thriller financiero en el que conocemos las tretas de Marc Tourneuil para hacerse con la presidencia del Phenix Bank. Su obsesión no es el poder, sino el dinero, al que supedita cualquier otro criterio. No hay otro sentido en la vida que ser cada vez más rico. La mentira, la deslealtad, el chantaje, la manipulación... todo vale para conseguir cada vez más dinero, bonus, comisiones, stock options... Afortunadamente el guión, sin renunciar a la enmienda a la totalidad del gusto de Gavras, introduce algunos personajes femeninos que encarnan una mayor ética oxigenante, como Diane, la esposa de Marc, y sobre todo Maud Baron, una analista financiera con integridad moral.

La película avanza sobre los raíles del género que con tanta maestría domina Gavras desde la época de películas como Sección especial, Missing o La caja de música. Le sobran sus énfasis ideológicos, y sobre todo la ridícula apostilla final que quiere dejar clara la intención didactista y adoctrinante del film.

Cuenta con un reparto excelente en el que destaca el protagonismo de Gad Elmaleh, conocido por sus papeles cómicos. Le secundan grandes figuras del cine francés como Hippolyte Girardot o Bernard Le Coq o el irlandés Gabriel Byrne.

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