Venezuela

Socialismo del siglo XXI

Mundo · Julio Dávila Cárdenas
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
6 noviembre 2008
A través de antígenos que se introducen en el organismo, se producen los anticuerpos, los cuales generan una memoria que provoca, casi siempre, inmunidad permanente a una enfermedad. Es lo que se denomina vacuna.

El socialismo del siglo XXI se nos vende como la solución a los problemas de corrupción, inseguridad, desempleo, malversación, pobreza, educación, salud, abandono, servicios públicos y muchos otros que afectaban a nuestro país. El largo transcurrir de estos diez años nos ha enseñado que, lejos de haberse solucionado estos problemas, se agravan cada vez más.

Nunca como ahora la inseguridad campea en nuestros pueblos y ciudades. No pasa un día sin que se produzca un crimen horrendo en cualquier barrio de alguna ciudad y ni qué decir de los robos y atracos a los que nos hemos venido acostumbrando. Antes de salir a las calles, nos tenemos que encomendar a Dios para que nos salvaguarde, ya que ésa es la única protección con la que cuenta la ciudadanía. Los cuerpos de seguridad brillan por su ausencia y sólo aparecen después de haberse cometido los delitos que debieron prevenir.

Lo de la educación es alarmante. A día de hoy existen numerosas escuelas que no han podido iniciar las clases por el lamentable estado en que se encuentran sus instalaciones. La calidad de la enseñanza es cada vez peor, porque no se hace casi nada por capacitar al personal docente y, lejos de crear estímulos para ellos, los esfuerzos parecen centrarse  en la ideologización. Unido a esto, la remuneración que se les ofrece no alcanza para cubrir sus necesidades básicas.

En cuanto a la salud, nuestros hospitales carecen de equipos y materiales indispensables para la atención de los pacientes. Los profesionales de la salud devengan sueldos de hambre, mientras se gastan cuantiosas sumas en la compra de armas y en ayuda para otros países.

La corrupción se ha incrementado en forma grosera, mientras los organismos encargados de prevenirla y castigarla se dedican a perseguir a los adversarios del régimen. Los escándalos en la industria petrolera, en la contratación de obras, en la adquisición de bienes rebasan todo lo que pueda imaginarse; el Ejecutivo, la Asamblea Nacional, la Contraloría y la Fiscalía, no quieren ver y mucho menos actuar. Mientras tanto, las calles tienen más huecos, la basura no se recoge, el agua no llega, la electricidad y los teléfonos funcionan peor. En fin, todo un desastre.

La única explicación posible es pensar que nos están dando muestras evidentes de lo que significa el socialismo del siglo XXI, para vacunarnos y así provocar en la sociedad inmunidad frente a ese mal. Porque no queda duda de que el socialismo del siglo XXI es la propia enfermedad de la que pretende curarnos.

Noticias relacionadas

Putin tiene miedo de una Ucrania democrática
Entrevistas · Juan Carlos Hernández
Entrevistamos a Adriano dell`Asta autor del libro "Rusia, 1917" (Ed. Encuentro) acerca de la guerra en Ucrania. Si no existe la verdad entonces solo queda el poder, la fuerza dice el profesor de la Católica de Milán....
22 noviembre 2022 | Me gusta 4
La guerra en Ucrania y la “profecía por la paz”
Mundo · Páginas digital
Por su interés publicamos el manifiesto de Comunión y Liberación sobre la situación del conflicto ucraniano. Una contribución que se ofrece a todos para comprender el valor del juicio del papa Francisco y promover iniciativas públicas de oración y confrontación....
17 noviembre 2022 | Me gusta 3
Quién es Kadyrov, el fidelísimo de Putin
Mundo · Mauro Primavera
Con el tiempo, el líder checheno ha ido construyendo una amplia red de relaciones con los países del Golfo y se presenta como intermediario entre Moscú y Oriente Medio. Hoy es uno de los mayores defensores de la guerra en Ucrania, que valora como una yihad....
9 noviembre 2022 | Me gusta 0