´Hay muchos españoles que creen que el Estado tiene que solucionar todos sus problemas´

Mundo · PaginasDigital
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
24 abril 2012
Páginas Digital entrevista a Silverio Agea, director general de la Asociación de Fundaciones, quien asegura que "se va a imponer la inversión social".

¿Cómo está afectando la crisis al sector de las fundaciones?

Como en cualquier otro sector, las fundaciones no son ajenas a los efectos de esta delicada situación; si bien, el impacto es de manera diferente dada su diversidad y heterogeneidad (dimensiones, finalidades y ámbitos de actuación).

Pese a que no existen datos específicos sobre el impacto de la crisis en las fundaciones, sí disponemos de indicadores que reflejan esta circunstancia: disminución y recortes en las fuentes de financiación del sector fundacional. Nos referimos a financiación pública; aportaciones privadas, que si al inicio de la crisis no se vieron especialmente afectadas ahora han disminuido; y recursos generados por las propias fundaciones. Descenso del ratio de fundaciones constituidas al año. Entre 2003 y 2008 se creaba una media de 458 entidades mientras que en 2009 este promedio ha descendido a 389. En cualquier caso, podemos hablar de un sector dinámico que continúa creciendo en prestaciones y servicios a la sociedad.

No obstante, la crisis ha estimulado la generosidad de los ciudadanos que tratan de ayudar a los más desfavorecidos y ha agudizado el ingenio de las fundaciones para resolver las demandas de la sociedad que han aumentado como consecuencia de la crisis. El Sector cuenta con menos recursos y hay que hacer más con menos, lo que obliga también a priorizar necesidades y focalizar aún más sus objetivos.

A este respecto, es especialmente destacable el papel de las fundaciones con relación al empleo que desde el inicio de la crisis en curso (2008-2010) ha sido positivo en comparación con otros sectores de la economía española. Así, sobre una muestra de 3.500 fundaciones activas, nuestros estudios sobre el sector revelan que, entre 2008 y 2010, los empleos directos generados por las fundaciones españolas han aumentado casi en un 8%: de 95.942 en 2008 hemos pasado a 103.410 empleos en 2010. Asimismo, también se producido un crecimiento del número de fundaciones que generan empleo directo así como del número medio de empleos directos por fundación.

Sin duda, son datos que ponen en valor el esfuerzo de las fundaciones en la generación de puestos de trabajo y por extensión, su contribución al desarrollo de la sociedad atendiendo con generosidad los fines de interés general. Donde hay una necesidad suele haber siempre una fundación.

Parece que se va a cambiar la Ley de Mecenazgo. ¿Cómo debería modificarse?

La reforma del mecenazgo debe afectar a todas las actividades de interés general: culturales, educativas, asistenciales, de investigación, etc. Entre las propuestas de la AEF para potenciar la colaboración de personas y entidades con las actividades de interés general realizadas por las entidades sin ánimo de lucro, se encuentran como propuestas fundamentales el aumento de los porcentajes de deducción por donaciones, la introducción de una deducción al 100% de los primeros 150 euros y la mejora del régimen de las donaciones en especie, particularmente de los servicios. Además, sería deseable dar una participación al sector en la determinación de las denominadas actividades prioritarias de mecenazgo, que otorgan mayores deducciones fiscales. Se trata de una reforma que debería contar con el apoyo de los diversos sectores sociales y de los grupos parlamentarios.

Se habla mucho en este momento de la reforma del sistema del bienestar. ¿Qué podría aportar el sector fundacional y la sociedad civil española en esa reforma?

Lamentablemente, la coyuntura actual exige una reforma del bienestar social dados los problemas de financiación y en especial la disminución de recursos públicos que se han producido como consecuencia de la crisis económica del momento.

Dicha reforma debe ir por la senda de la racionalización y coordinación de los escasos recursos con el fin de que tengan la mayor incidencia posible y alcancen al máximo de población.

En España, si la protección social ya era de las más bajas de la Unión Europea antes de la crisis, ahora se reducirá aún más si cabe, con las implicaciones que ello conlleva; por tanto, es inevitable e imprescindible concentrar todos los esfuerzos en desarrollar y aplicar políticas que minimicen los efectos de esta situación sobre la población.

Se va a imponer el concepto de inversión social (pago por resultado) así como las acciones con mayor impacto que serán las que obtengan más confianza por parte de los donantes que financiarán sus proyectos y actividades. Más que nunca es el momento de la transparencia, de la eficacia y de la innovación.

No obstante, hay que mantener parte de las líneas tradicionales de trabajo en el Tercer Sector. A este respecto, más concretamente el sector fundacional, puede colaborar y aportar en la reforma referida desde la colaboración público-privada, ayudando no solo a financiar sino también a diseñar las políticas de bienestar necesarias ahora en este país.

¿Cómo se puede superar la cultura de la subvención en el tercer sector español?

Es importante que el Estado crea firmemente en el valor de la llamada sociedad civil como agente activo en el crecimiento y desarrollo socio económico de la sociedad. Y desde ese convencimiento proporcionarle mejores condiciones de trabajo que le permita atender las demandas de los ciudadanos y resolver sus necesidades sin necesidad de que el Estado intervenga directamente.

Un claro ejemplo es la reforma de la Ley del Mecenazgo, un instrumento muy eficaz para el ciudadano que podrá incrementar su participación en los proyectos del Tercer Sector mediante sus donaciones gracias al incremento de los incentivos fiscales.

No obstante, es necesario que la Administración Pública mantenga algunas de las subvenciones para que el Tercer Sector pueda mantener en marcha su actividad. Esto pone de relieve la importancia de que ambos sectores colaboren por el mismo fin.

¿Sufrimos todavía un exceso de estatalismo?

Actualmente hay muchos españoles que creen que el Estado tiene que solucionar todos sus problemas. Esta convicción se agrava cuando los gobiernos caen una y otra vez en la tentación de regularlo todo. La suma de ambas tendencias lleva a admitir que España es aún demasiado estatalista con una administración intervencionista y con unos ciudadanos que, confiando en el Estado, no se implican todo lo deseable en actividades en los que deben ser protagonistas.

Noticias relacionadas

Powell y la polarización española
Mundo · F.H.
En las últimas horas ha muerto el que fuera secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell. Nacido en Harlem, de padres jamaicanos, creció al sur del Bronx y se graduó en el City College de Nueva York. ...
19 octubre 2021 | Me gusta 3
Tratados, Constitución y cómo evitar un Polexit
Mundo · Miguel de Haro Izquierdo
En el tablero de las relaciones internacionales se diseña y está en juego una importante partida sobre la primacía, a corto y medio plazo, sobre qué región y qué país van a poder dominar el mundo de los negocios, la economía, la cultura, el desarrollo tecnológico, la geopolítica, las...
13 octubre 2021 | Me gusta 4
Elecciones en Alemania. “Willkommen” al futuro
Mundo · Ángel Satué
Cuando pienso en la política alemana, siempre alcanzo a recordar a Helmut Kohl. También me saltan a la memoria Margaret Thatcher, Mitterrand y González, al que el tiempo mejoró. Los cuatro son parte del pasado político de Europa, y piezas fundamentales. ...
1 octubre 2021 | Me gusta 4