Beppe Grillo se marcha antes de que le echen

España · PaginasDigital
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26 enero 2016
Beppe Grillo, líder del Movimiento Cinque Stelle, anuncia que se retira de la política activa. Oficialmente, lo hace porque considera que se encuentra dividido entre su papel de cómico y de político, y prefiere entonces volver a aquello (el mundo cómico) que le encumbró hace ya décadas. Para algunos, se trata tan solo de un movimiento táctico, ya que Grillo necesita dar un impulso a su nuevo espectáculo cómico y de momento las ventas no van nada bien, por lo que no resultaría totalmente extraño que acabara volviendo. Nosotros creemos que, en realidad, se retira porque sabe que, tarde o temprano, su propia formación, o lo echa, o lo acabará relegando al olvido, algo sencillamente insoportable para alguien que siempre ha tenido tanto afán de protagonismo. Y le quieren echar porque, en los tres años que han transcurrido desde que se celebraran las últimas elecciones generales, no ha hecho más que debilitar a su partido político.

Grillo nunca entendió que, por mucho que él criticara a la llamada ´casta´ (la clase política italiana), desde el momento en que obtuvo representación parlamentaria se convirtió precisamente en eso: en ´casta´. El 25% de votos que obtuvo en las elecciones generales de 2013 le concedieron nada más y nada menos que 109 diputados, pero 18 de ellos decidieron marcharse en menos de dos años (los últimos se fueron en enero de 2015, seguramente en desacuerdo por el veto al presidenciable Sergio Mattarella), yendo a parar, todos ellos, al Grupo Mixto. Parecido sucedió en el Senado: si las elecciones de 2013 le conciedieron un total de 53 senadores, ahora solo tiene 35 tras la salida de otros 18 miembros. Es decir, entre la Cámara de Diputados y el Senado Beppe Grillo ha visto cómo se marchaban casi cuarenta parlamentarios, lo que constituye una cifra más que significativa: para hacernos una idea de ello, de media cada mes se le han ido un diputado y un senador. Con lo que, si nada más contituirse las cámaras, Grillo contaba con casi 175 parlamentarios, ahora se queda en poco más de 125.

Y es que Grillo nunca entendió una máxima fundamental en política, y más en el caso de Italia, donde el Parlamento tradicionalmente ha estado dividido entre numerosas fuerzas políticas: la importancia de los pactos. Por ello, no quiso pactar un Gobierno cuando el país se encontraba literalmente bloqueado por el empate técnico entre Bersani y Berlusconi; no apoyó un gobierno de compromiso como el de Letta; no quiso ni escuchar las propuestas de Renzi cuando este intentó recabar apoyos para su investidura (todos los italianos pudieron ver cómo durante casi diez minutos estuvo más que grosero con el joven político toscano, al que ni siquiera le dejó abri