Walesa, la esperanza de un pueblo

Cultura · José Luis Restán
Me gusta 579
7 enero 2015
Ayer tuve la suerte en ver la película recién estrenada “Walesa, la esperanza de un pueblo”, sobre el líder del sindicato polaco Solidaridad. La vi con mi familia, en una sala absolutamente vacía, lo que dice algo sobre dónde andamos, cuáles son los intereses y reclamos a los que atiende nuestra sociedad. Pobres de nosotros. Es una película que recomiendo vivamente para no caer en la terrible pobreza de la desmemoria, que nos hace tan débiles hoy a los occidentales.

Ayer tuve la suerte en ver la película recién estrenada “Walesa, la esperanza de un pueblo”, sobre el líder del sindicato polaco Solidaridad. La vi con mi familia, en una sala absolutamente vacía, lo que dice algo sobre dónde andamos, cuáles son los intereses y reclamos a los que atiende nuestra sociedad. Pobres de nosotros. Es una película que recomiendo vivamente para no caer en la terrible pobreza de la desmemoria, que nos hace tan débiles hoy a los occidentales.

No voy a juzgar los méritos cinematográficos de la película, aunque sí digo que la dirige nada menos que Anderzj Wajda, no un aficionado. Cada uno le podrá poner sus “peros”, ahora bien, me parece que capta de forma extraordinaria la personalidad de Walesa: un hombre del pueblo, un electricista, no un intelectual ni un político, con su corazón grande, su amor a la libertad, su instinto a favor de la justicia y su visión del mundo educada por la fe de la Iglesia. La película no nos ahorra los límites y defectos de Walesa: una cierta grandilocuencia, su puntín de vanidad, sus maneras algo autoritarias… Y eso lo hace todavía más grande: porque a través de esa humanidad sucedió el auténtico milagro del resurgir de la persona, y con ella del pueblo, pese a la tiranía del sistema.              

Walesa nunca ha caído bien a nuestros bienpensantes occidentales, tan cómodos ellos, tan listos para dictaminar lo que es “moderno”, lo que es correcto. Y claro, el electricista de Gdansk, católico y polaco para más señas, no podía ser correcto para ellos. Así que dudo que la película sea un éxito de taquilla e incluso de crítica por estos pagos. Pero nosotros, los de mi generación y la de nuestros hijos, no deberíamos dejar de verla para que nos interpele, para que nos recuerde que la última palabra no es del poder y de la mentira, pese a todas las apariencias.  

Noticias relacionadas

Un verano con Cercas y Proust
Cultura · Lucas de Haro | 0
Al menos un libro distinto; deseamos que, al menos uno de los que abordamos en estío, sea una lectura memorable. Cercas me ha leído y Proust ha sido bello y agudo....
21 agosto 2025 | Me gusta 3
Superman y lo “punk-rock” que es ser humano
Cultura · Isabella García-Ramos Herrera | 1
La nueva cinta de James Gunn nos trae una vez más al súper héroe que todos conocemos a la gran pantalla. Pero si algo tiene de interesante esta película, es que Superman se ve más humano que nunca. ...
22 julio 2025 | Me gusta 3
F1: ¿Por qué hacemos lo que hacemos?
Cultura · Isabella García-Ramos Herrera | 0
La nueva película de Brad Pitt, F1, nos ofrece mucho más que coches de carreras y adrenalina. Pone el dedo en la llaga de una pregunta universal: ¿por qué hacemos lo que hacemos? ...
17 julio 2025 | Me gusta 4