USA ausente y la UE incapaz de ejercer un liderazgo

España · Robi Ronza
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
22 diciembre 2016
Todo a la vez. Masacre terrorista en Berlín, ataque en Jordania al castillo de los cruzados de Karak y a los turistas que lo estaban visitando, asesinato en Ankara del embajador ruso en Turquía. Una trágica confirmación de lo que una situación internacional ya bastante delicada empieza a pesar en el periodo de “sede vacante” de la presidencia americana. Nunca antes los casi dos meses y medio que transcurren en EE.UU entre la elección del nuevo presidente y su entrada efectiva en el cargo han pesado tanto en el destino de la paz y en la guerra en el mundo. Una fragilidad que se ve agravada por la desgraciada concomitancia con una fase convulsa en la guerra de Siria.

Todo a la vez. Masacre terrorista en Berlín, ataque en Jordania al castillo de los cruzados de Karak y a los turistas que lo estaban visitando, asesinato en Ankara del embajador ruso en Turquía. Una trágica confirmación de lo que una situación internacional ya bastante delicada empieza a pesar en el periodo de “sede vacante” de la presidencia americana. Nunca antes los casi dos meses y medio que transcurren en EE.UU entre la elección del nuevo presidente y su entrada efectiva en el cargo han pesado tanto en el destino de la paz y en la guerra en el mundo. Una fragilidad que se ve agravada por la desgraciada concomitancia con una fase convulsa en la guerra de Siria.

Pero sería un error creer que todo ello se deba a la magnitud que implica el paso de un presidente como Obama a otro como Trump. Ya fue muy relevante el cambio de George Bush jr. a Obama, pero el periodo de transición entre uno y otro en absoluto tuvo el efecto digamos “sísmico” sobre los equilibrios internacionales que el cambio de guardia de Obama a Trump está generando. Paradójicamente, tanta relevancia es signo más de debilidad que de fuerza de la superpotencia americana. De hecho, cuando nadie podía permitirse desafiarla por estar pasando de un presidente a otro, todo el mundo se quedaba inmóvil a la espera de los acontecimientos. Pero ahora la situación ha cambiado. Aunque no se le puede retar a escala planetaria, tal vez sí sea posible a escala “regional”. Para los que quieran sacar provecho a su favor del status quo en la zona oriental, donde entre otras cosas la presencia americana se está reduciendo, la transición de Washington puede ser una ocasión que hay que aprovechar.

Es en este horizonte complejo en el que se sitúan los trágicos acontecimientos de estos días. No hay necesidad de pensar en este sentido en una “sala de cámara” donde alguien haya lanzado una señal para que se preparara esta serie de ataques y atentados. En este sentido, no hace falta una cadena de mando formalmente organizada. Hay circunstancias, como las actuales, donde la orden de abrir fuego llega, digamos, mediante “señales de bandera” que el sistema mediático internacional recoge y difunde sin darse cuenta, que arman la mano de alguno entre los muchos que se han preparado para recibirlas y actuar en consecuencia si es posible.

Resulta obvio pensar que en el origen del atentado contra el embajador ruso está la voluntad de bloquear el acercamiento entre Rusia y Turquía. Es una hipótesis demasiado fácil, y por otro lado era previsible que dos personajes como Putin y Erdogan no cayeran en una trampa tan evidente. Putin se apresuró a declarar que el homicidio del embajador ruso es “claramente una provocación” para minar las relaciones ruso-turcas y “el proceso de paz en Siria promovido por Rusia, Turquía, Irán y otros países”. El ministerio turco de Exteriores condenó inmediatamente el “vil ataque terrorista”, añadiendo que “el embajador Karlov ha sido un diplomático excepcional que ha trabajado en un periodo muy difícil en Turquía y se ha ganado la estima de todo el Estado por sus capacidades personales y profesionales”.

“No permitiremos”, concluye el comunicado oficial emitido al respecto, “que este ataque oscurezca la amistad entre Turquía y Rusia”. Puesto que una reacción así era totalmente previsible, no se puede pensar que esto fuera lo que buscaban los terroristas. El objetivo era obviamente mayor: añadir más fuego a la olla hirviendo de la crisis actual con el objetivo de crear condiciones cada vez más favorables para alterar el status quo en Levante.

Por otra parte, aun valorando la utilidad de todo lo que se pueda hacer por la paz en estas condiciones, no cabe duda de que una estabilización real de la zona solo es posible afrontando y ofreciendo una solución a un problema que se calla demasiadas veces, en una época en la que hay una abundante oferta de hidrocarburos, especialmente de gas, respecto a la demanda de Europa, cuando ni siquiera el máximo importador a escala mundial, Rusia, tiene un gran interés en asegurarse una posición privilegiada en el mercado energético europeo. En este contexto, el no de Siria en 2009 a Bashar Al-Assad para la construcción de un gran gaseoducto que debería llevar el gas de Qatar y otros países de la península arábiga hasta las orillas del Mediterráneo ha convertido al régimen sirio actual en un aliado indispensable para Moscú.

Si tenemos en cuanto que entretanto Assad se mostró disponible al paso por territorio sirio de un gaseoducto que llevara a orillas del Mediterráneo gas procedente de Irán, no es difícil entender los intereses que entran en juego en la crisis de Siria, y cuáles están en el origen de la conquista del norte de Iraq por parte del Isis. No hay paz posible si no se llega a negociar y componer estos intereses contrapuestos. Como gran cliente actual o potencial de estos dos grandes proveedores, la Unión Europea guiada por Alemania tampoco ofrece lamentablemente grandes esperanzas al respecto. Después de lo que ha pasado estos días, hay que preguntarse cuánta sangre tendrá que correr antes de que la UE se dé cuenta del papel que debería asumir en la región euro-mediterránea y cómo debería reorganizarse y reorientarse para actuar en consecuencia.

Noticias relacionadas

Un mena: 4.700 euros
España · C.M.
Lo que más me entristeció de ese día fue tener la tentación de mirar hacia otro lado. ...
3 mayo 2021 | Me gusta 5
Aprender de la crisis para descubrir lo que nos une
España · Ignacio Carbajosa
A veces es necesario un ejercicio de razón, ligado a la memoria, para sorprender en acción “eso que nos acomuna”, de modo que podamos caer en la cuenta de que es mucho más real, concreto y digno de atención que las descalificaciones que gratuitamente lanzamos de un bando a otro. ...
28 abril 2021 | Me gusta 32
Votar y reconstruir
España · Compañía de las Obras
El 4 de mayo los madrileños elegirán a sus representantes en la asamblea regional. Las citas electorales son siempre ocasión para mirar lo que ha sucedido, tomar conciencia de lo que aún no está resuelto y hacer propuestas para mejorar. ...
28 abril 2021 | Me gusta 11