Un pacto entre generaciones

Mundo · Giacomo Galeazzi, Río de Janeiro
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 122
23 julio 2013
Un pacto entre generaciones para detener el declive. Francisco abre su peregrinaje brasileño proponiendo una alianza entre jóvenes y ancianos para contrarrestar la “cultura del deshecho”. En la ceremonia de bienvenida con las autoridades en el Palacio de Guanabara, Bergoglio resumió el sentido de su viaje por Brasil hablando en portugués: « No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón». Gracias a las nuevas generaciones, « entra la luz en nosotros».

Un pacto entre generaciones para detener el declive. Francisco abre su peregrinaje brasileño proponiendo una alianza entre jóvenes y ancianos para contrarrestar la “cultura del deshecho”. En la ceremonia de bienvenida con las autoridades en el Palacio de Guanabara, Bergoglio resumió el sentido de su viaje por Brasil hablando en portugués: « No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón». Gracias a las nuevas generaciones, « entra la luz en nosotros».

« “Los hijos son la pupila de nuestros ojos. Hay que ofrecer espacio a los jóvenes, subrayó Francisco, tutelando «las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo». Es la tarea de «nuestra generación», advirtió, dar a los jóvenes «fudnamentos sólidos» sobre los que puedan construir la vida, garantizar la seguridad y la educación para que cada uno de ellos «llegue a ser lo que puede ser». Hay que transmitir valores duraderos por los que «valga la pena vivir» y entregarles la herencia de un mundo que corresponda a la medida de la vida humana.

«Que nadie se sienta excluido […] En efecto, he venido para la Jornada Mundial de la Juventud. Para encontrarme con jóvenes […] En este momento, los brazos del Papa se alargan para abrazar a toda la nación brasileña, en el complejo de su riqueza humana, cultural y religiosa. Que desde la Amazonia hasta la pampa, desde las regiones áridas al Pantanal, desde los pequeños pueblos hasta las metrópolis, nadie se sienta excluido del afecto del Papa».

Noticias relacionadas

Realismo en la guerra entre Rusia y Ucrania
Mundo · Lawrence Freedman
Las decisiones en política exterior nunca son simples. La elección con la que nos enfrentamos ahora es si continuar apoyando a Ucrania en su lucha en una guerra caótica y trágica, que podría llevar tiempo ganar, o dejarla seguir sola, con la perspectiva de una conclusión aún más trágica de...
6 septiembre 2023 | Me gusta 0
El católico Berlusconi
Mundo · Fernando de Haro
Berlusconi se benefició de la tradición del voto católico unitario. La paradoja es que el mismo Berlusconi había tenido un gran protagonismo en la disolución de la cultura de base de Italia....
13 junio 2023 | Me gusta 2