Un hombre que vive por los olvidados de los olvidados

España · PaginasDigital
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 1.525
6 abril 2014
Grégoire Ahongbonon ha recorrido desde 1983 miles de kilómetros polvorientos entre Costa de Marfil, Benin y Burkina Faso para sanar y recuperar a enfermos de toda índole. En 1992 comenzó a ocuparse de “los olvidados de los olvidados”, los enfermos mentales. En EncuentroMadrid nos contará por qué inició esta aventura y cómo la lleva a cabo.

Grégoire Ahongbonon ha recorrido desde 1983 miles de kilómetros polvorientos entre Costa de Marfil, Benin y Burkina Faso para sanar y recuperar a enfermos de toda índole. En 1992 comenzó a ocuparse de “los olvidados de los olvidados”, los enfermos mentales. En EncuentroMadrid nos contará por qué inició esta aventura y cómo la lleva a cabo.

“Los enfermos mentales representan una vergüenza para las familias, para la sociedad, para los poderes públicos, y debería serlo para la humanidad entera. Cuando veo a un hombre bloqueado en un tronco, es la imagen de mi propia persona y de la humanidad. Cuando veo a una mujer desnuda en la calle, prisionera en un tronco, es la imagen de mi madre y de todas las mujeres del mundo” (Grégoire Ah.).

Grégoire Ahongbonon rescata de la calle o de sus propias casas a los enfermos mentales, les da ropa limpia, medicamentos y un hogar (“jamás volverás a dormir en la calle”, les dice, a sabiendas de que niños y viandantes los apedrean y apalean). Finalmente, hace todo lo posible para que los enfermos puedan volver a sus casas y sean aceptados.

No creo que nadie pueda explicar exactamente de dónde sale Grégoire, por qué decidió dedicarse por entero a esos “diablos encadenados por sus propias familias”, de dónde saca el amor y la autoridad para abajarse a la tierra, romper (literalmente) las cadenas que los atan al infierno y desafiar a poblados enteros para que se atrevan a tratarlos con la dignidad y el respeto que nunca tuvieron. Es fácil olvidarse de África; también es fácil albergar sentimientos melifluos o desear cambiar la historia de los hombres. Grégoire, sin pedir permiso a nadie, ha comenzado a cambiar el mundo.

“Si un pobre hombre como yo, que no sabe de nada, que es un inútil, un inútil en todo, ha vuelto su mirada a estos enfermos, que están olvidados por todos los intelectuales, por todos los sabios del mundo; si Dios ha querido que un miserable como yo emprenda una actividad semejante es para que podamos todos abrir los ojos, es para permitir a la humanidad abrir los ojos. Hay hombres que están olvidados y Dios nos interpela, nos interpela a todos”.

Noticias relacionadas

Saber sumar
España · Gonzalo Mateos
Hace unos días Yolanda Díaz presentó en las Naves del Matadero Sumar, su nuevo proyecto político. “Hoy impulsamos un movimiento ciudadano en el que el protagonismo es vuestro, sois vosotros los que vais a sumar. Esto no va de partidos, no va de siglas, va de pensar un país mejor (…)....
15 julio 2022 | Me gusta 4
¡Pim! ¡Pam! ¡Pum!
España · Gonzalo Mateos
Desmontemos dos mitos que en España se toman por axiomas. El primero es que en educación es imposible llegar a acuerdos. No es cierto, los vemos alcanzar casi a diario. ...
22 junio 2022 | Me gusta 4
Coalición vs colisión
España · Gonzalo Mateos
Aunque nos parezca extraño, lo normal es la coalición. Recuerdo la cara de asombro de mis amigos europeos cuando en una cena les dije que en España nos había costado cuarenta años de democracia lograr tener un primer gobierno nacional de más de un partido. ...
25 mayo 2022 | Me gusta 5