In memoriam José María Gil Robles y Gil Delgado

Un europeísta en el cielo de las 12 estrellas

Mundo · ÁNGEL SATUÉ
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 1
9 marzo 2023
“Por separado tendremos menos oportunidades que unidos” y esta es la lección de 70 años de Unión Europea para el recientemente fallecido don José María Gil-Robles. Por este motivo vivió el Brexit como “un desgarro”, un desgarro, sin duda, del alma europea.

Bajo el impulso de Francisco Aldecoa, actual presidente de Consejo Federal Español del Movimiento Europeo se publicó en 2021 el libro “El Movimiento Europeo. Lugar de encuentro entre los españoles 1949 2021”, con el prólogo de Josep Borrell.

En esta publicación D. José María Gil Robles y Gil Delgado, recientemente fallecido, escribió el artículo “70 años Construyendo Paz”. Este artículo es, junto con otro publicado en el libro “El contubernio de Múnich 60 años después. Europa lugar de encuentro entre los españoles” -iniciativa también coordinada por D. Francisco Aldecoa-, de las últimas piezas que nos ha legado don José María.

Ambas publicaciones de la editorial Catarata, son de indispensable lectura para conocer el pasado, entender el presente y escudriñar el futuro de Europa, de la mano de más de 50 autores, sus mejores conocedores.

En el primer artículo, don José María pone, puso, el acento en los casi 3/4 de siglo en que, “con renuncias, esfuerzo y generosidad de espíritu se han ido creando nuevos lazos de solidaridad entre los pueblos de Europa”, en clara contraposición con aquellos -de izquierda “populista” o de derecha “conservadora”- que rechazan este camino de solidaridad y prefieren hablar de “nosotros” y “ellos”, de “nacionales” y “extranjeros”.

Para don José María se trataba (aun me cuesta hablar sobre él en pasado) de una tarea colosal: “aprender a construir la paz e ir dejando atrás la guerra como sistema para solventar problemas”, pues, como decía, “no se puede entender la integración europea ni el éxito de nuestra Constitución española sin el esfuerzo por superar el odio y el enfrentamiento mediante la construcción de sucesivas solidaridades y del futuro mediante el trabajo común”.

Este trabajo en común y por el común, para él, era clave. Como lo es “formar una conciencia europeísta y formar conciencia democrática puesto que ambas conciencias, en España (aunque no solo aquí) son la misma cosa”.

Para afrontar unidos con europeos las crisis se hacía la pregunta de cómo es la construcción europea. Partiendo de la base de que esta significa “problemas, propuestas de solución, debates y acuerdos finales entre las diversas propuestas para ir avanzando”, proponía una Unión Europea basada en un modelo de “economía social y ecológica de mercado”, contrapuesto tanto al “liberalismo” de corte anglosajón como al “capitalismo del Estado chino” y por supuesto al “comunismo bolivariano”, o como decía, al “comunismo bananero”.

Sabía que el modelo europeo que proponía era “caro porque era bueno” y que había que mejorar y aunque las políticas sociales asumían que seguirían siendo competencias nacionales, sí consideraba que había cuestiones concretas como el asilo, la inmigración, la cohesión territorial, la lucha contra el paro, la ayuda sanitaria… en las que la Unión no podía estar callada. Asimismo, propuesto el modelo consideraba que debía existir un equilibrio entre la legitimidad parlamentaria de la Unión Europea (el pueblo europeo) “que va cuajando poco a poco” y las legitimidades nacionales y, que este equilibrio no iba a sufrir grandes cambios en el futuro cercano.

En este mismo artículo, era partidario de avanzar en la política exterior y de defensa común (tal vez la menos común, y menos Política de las políticas de la UE, por el factor intergubernamental), y lo argumentaba diciendo que “los Estados Unidos de América pedían y van a seguir pidiendo cada vez más, contribución por nuestra parte y en nuestra periferia además los enemigos (así los calificaba sin identificarlos) no dejarán de ser activos”. En el horizonte, una Europa que vuelva a ser decisiva en el Mundo.

Se pronunciaba además sobre la Política Agraria y Pesquera Común, la Política Económica Común y la Política de Competencia o de Concurrencia, así como de las futuras políticas de Desarrollo Tecnológicas y de Medio Ambiente.

En todas ellas, consideraba que la Unión no podía dejar en manos de terceros la seguridad de suministro, ya fuese en alimentación o en monopolios no europeos, pero sin olvidar, sobre posibles monopolios europeos, que la construcción de monopolios europeos no podía hacerse de espaldas al consumidor europeo, que debía ser por tanto protegido.

Asimismo, consideraba “esperpéntico, difícilmente sostenible en el tiempo” una política monetaria común con políticas económicas y fiscales distintas. Sin duda apuntaba a la coordinación como un factor indispensable. “Por separado tendremos menos oportunidades que unidos” y esta es la lección de 70 años de Unión Europea para don José María Gil-Robles, que “juntos estamos mejor, juntos nos defendemos y juntos no solo estamos en paz, sino que tenemos la oportunidad de mantenernos al día”. Por este motivo vivió el Brexit como “un desgarro”, un desgarro, sin duda, del alma europea.

Lee también: «Si los partidos asumen cotas de poder propias de la sociedad civil es porque esta es anémica«

Por otra parte, en su artículo de 2022, publicado en la obra colectiva “El contubernio de Múnich 60 años después”, titulado “La integración europea a la horca” consideraba que “la democracia es indispensable para estar en la Unión Europea y que la Unión Europea es necesaria para que sus miembros puedan sobrevivir en el Mundo de hoy con paz y con prosperidad”. Sin más, calificaba la Unión Europea como “empresa históricamente indispensable y por eso imparable», “que se construye despacio y poco a poco con errores y aciertos con acelerones y tropezones porque se trata de un empeño sin precedentes en el que sí es verdad eso de que se hace camino al andar”.

Como europeo y como español, vinculó la democracia en España a la existencia de la Unión Europea. “La España que lleva a sus hijos al patíbulo no será la España del futuro, la que llevamos construyendo desde el 78, es la que nos convoca a todos a remar juntos en concierto para construir entre todos un futuro mejor”. De esta manera elegante, directa, práctica, como él, ligaba su análisis sobre Europa con el análisis sobre España. Remar juntos y en concierto para construir entre todos un futuro mejor. Descanse en paz.

 

¡Sigue en Twiter los artículos más destacados de la semana de Páginas Digital!

Noticias relacionadas

Todo nos parece una mierda
Mundo · Luis Ruíz del Árbol
El próximo 9 de junio se celebran las elecciones al Parlamento Europeo. Las encuestas pronostican un espectacular ascenso de la extrema derecha, y yo me pregunto por qué estos partidos encuentran en el electorado católico un valioso caladero de votos....
20 mayo 2024 | Me gusta 2
Los hombres que odiaban su tiempo
Mundo · GONZALO MATEOS
Se equivocan porque no miran la realidad, la que es, la que sucede. Sólo imponen su persona y su ideología. Porque lo que convoca atracción, lo que une, es la realidad, no nuestro poder o nuestras ideas personales....
17 mayo 2024 | Me gusta 6
Elecciones europeas: habitar nuestro tiempo
Mundo · Emilia Guanieri
Guarnieri, la que fue durante muchos años presidente del Meeting de Rimini, recurre a la propuesta contenida en el libro "Abitare il Nostro Tempo" (de Julián carrón, Charles Taylor y Rowan Willians) para afrontar el reto que provoca el “cansancio” de la política....
14 mayo 2024 | Me gusta 1
Israel no puede conseguir más en Gaza
Mundo · P. D.
La presión internacional se ha limitado hasta ahora a pedir que entrara la ayuda, en lugar de ampliarse para abarcar cuestiones como la reconstrucción y permitir que la población reanudara su vida....
7 mayo 2024 | Me gusta 0