20:00 Miércoles 27. RENUNCIA BENEDICTO XVI

Un desafío a la razón y al corazón

Mundo · Rodrigo Guerra López
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
27 febrero 2013
Al parecer doscientas mil personas nos encontrábamos en la Plaza de San Pedro esta mañana. Medios de comunicación de todo el mundo apuntaron sus cámaras hacia el lugar en el que Benedicto XVI dirigiría su último mensaje como Papa al mundo. Una gran cantidad de analistas en las últimas semanas -todos pretendidamente expertos- han preparado el ambiente para interpretar la renuncia del Papa y el próximo cónclave como un gran juego de poder. 

Al parecer doscientas mil personas nos encontrábamos en la Plaza de San Pedro esta mañana. Medios de comunicación de todo el mundo apuntaron sus cámaras hacia el lugar en el que Benedicto XVI dirigiría su último mensaje como Papa al mundo. Una gran cantidad de analistas en las últimas semanas -todos pretendidamente expertos- han preparado el ambiente para interpretar la renuncia del Papa y el próximo cónclave como un gran juego de poder.

Y en efecto, los juegos de poder aparecen de modos sutiles y no tan sutiles de cuando en cuando al interior de la Iglesia. Sin embargo, me pregunto: ¿cómo interpretar la atención, la mirada, el ambiente de oración en las personas que estuvimos en la Plaza? ¿Cómo cancelar metodológicamente la pretensión cristiana en las palabras del Papa? ¿Cómo censurar la realidad de tal modo que resulte irrelevante que la Iglesia está viva y se mueve?

Pareciera que la lógica del poder hiciera un esfuerzo redoblado para intentar aplastar aquello que no se deja definir por ella. La misma racionalidad que castiga a los pobres, a los no nacidos y a los no eficientes intenta borrar como clave interpretativa la certeza racional y razonable sobre el cristianismo como Acontecimiento. Sin embargo, este intento fracasa precisamente en el momento en que aparentemente pretende vencer: Benedicto XVI ha dicho hace unos momentos: ´La Iglesia ha vivido días felices, pero también momentos no fáciles, en los cuáles me he sentido como San Pedro en la barca con los pescadores. El Señor parecía dormir, pero siempre he sabido que en aquella barca El estaba. La barca de la Iglesia no es mía, no es nuestra, sino Suya, y el Señor no la deja hundirse´.

Así es. El Señor parecía dormir. Pero si la razón y el corazón no caen en la fácil trampa moralista pueden advertir que también hoy las decisiones del Papa y la mismísima presencia empírica de Cristo a través de la Iglesia son un desafío punzante que no puede ser obviado. Una vez más: este es el año de la fe, es decir, es el año para redescubrir la modestia de nuestras fuerzas y la absoluta necesidad que tenemos de Jesucristo.

PÁGINAS TV. No te pierdas nada de la última Audiencia de BXVI

Noticias relacionadas

El “regalo” que una generación de jóvenes pide a la política
Mundo · Filippo Campiotti
Esta carta se publicó originalmente en Il Sussidiario el 23 de marzo. Es la carta de un joven ingeniero que propone una nueva forma de hacer política. Aunque se refiere a la política italiana, lo que dice es muy pertinente también para la política española....
6 abril 2021 | Me gusta 3
El realismo de la fraternidad
Mundo · Michele Brignone
La visita del Papa a Iraq ha sido una inyección de esperanza para una población probada durante décadas de guerra. Frente a los males del país, Francisco ha señalado el camino del desarme de los corazones...
24 marzo 2021 | Me gusta 3
El Papa y el islam. Tres pilares de un magisterio
Mundo · Andrea Tornielli
Un hilo conductor une los discursos de Bakú, El Cairo y Ur, señalando la necesidad de una auténtica religiosidad para adorar a Dios y amar a los hermanos, y de un compromiso concreto por la justicia y la paz...
21 marzo 2021 | Me gusta 2
Hablarse de corazón a corazón
Mundo · Giovanna Parravicini
La historia favorece un tiempo nuevo, sobre todo en el diálogo interreligioso. Un tiempo de encuentros donde se puede hablar de corazón a corazón...
5 marzo 2021 | Me gusta 3