Un clásico sin gigantes

Cultura · Cristian Serrano
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28 octubre 2013
Llegó el día. No importan las circunstancias. El mundo centra sus ojos en ello. Es la magia que ha generado el binomino fútbol y comunicación cuya máxima expresión son los partidos entre Madrid y Barcelona.

Llegó el día. No importan las circunstancias. El mundo centra sus ojos en ello. Es la magia que ha generado el binomino fútbol y comunicación cuya máxima expresión son los partidos entre Madrid y Barcelona. Ni madrileños, ni culés, ni Undiano estuvieron a la altura de la cita. Ancelotti , consciente de que su equipo es blando, sucumbió ante el pánico colocando a Ramos en el medio. Neymar decidió en su primer clásico con la ayuda de un rebote y Alexis lo cerró tras una estupenda vaselina, aprovechando la posición adelantada de Diego López. Jesé hizo el 2-1 a instantes del final.

Martino llegó a España para seguir una línea acorde con lo trabajado con Pep y Tito. Pero el Barça está a camino entre volver a ser el que fue y seguir dudando. El clásico fue el primer partido grande que los del Tata han ganado esta temporada tras empatar en la Supercopa frente al Atlético y hacer lo mismo en Champions frente al Milán. Pero a este equipo le sigue costando dominar con la fluidez que lo ha hecho. Es más permisivo en defensa, lo que provoca que estemos viendo una gran versión de Valdés.

A Carlo se le atragantó el calendario. El clásico llegó pronto y mostró las carencias del nuevo Madrid. Sin patrón de juego definido, Ramos pasó al medio y Bale se hizo un hueco en el once, dejando la delantera sin una verdadera referencia. Error. En la primera parte el Madrid vivió a merced del Barcelona, en la segunda persiguió al conjunto catalán con poco criterio y mucha casta.

Parte de la casta la protagonizó Benzema que con un fuerte derechazo desde la frontal golpeó en la escuadra izquierda de Valdés, lo que impidió la igualada.

Isco sigue viviendo en el banquillo tras un inicio de temporada espectacular. Está claro: sin él hay menos fútbol.

El F. C. Barcelona sin ser lo que ha sin ser lo que ha sido ganó el partido con pocos ahogos, mostrando más efectividad que juego. El Madrid le quitó la posesión durante algunos minutos de la segunda parte, dejando ver a un Barça débil.

Undiano fracasó. Criterio dispar a la hora de pitar faltas y mostrar cartulinas. Perjudicó a ambos ya que no pitó dos penaltis, uno sobre Cristiano y otro sobre Cesc.

Respecto del otro posible penalti tras la mano de Adriano, para quien dude el reglamento es claro: “se expulsará a un jugador que impida un gol o una clara oportunidad de gol tocando deliberadamente el balón con la mano. Esta sanción no emana de la acción del jugador de tocar intencionalmente el balón con la mano, sino de la intervención inaceptable y desleal de impedir la anotación de un gol”

El primer clásico de la presente campaña fue menos clásico, pasando desapercibido el juego y la vibración que ambos equipos producen, además de actuaciones más bien discretas de Cristiano y Messi.

Tras el partido, Ancelotti se escondió en el árbitro, hecho que muestra el nerviosismo en el que vive en este instante. Y Dani Alves dio la clave: a día de hoy el rival es el Atlético.

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