Un amor entre dos mundos

España · Juan Orellana
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
3 octubre 2013
La ciencia ficción parece conocer una nueva edad dorada -en proliferación, que no necesariamente en calidad-. En este caso se agradece al argentino Juan Diego Solanas que no haya hecho la típica adaptación de best-seller y que haya afrontado un guión original propio. Este director, que conocimos en España por la interesante Nordeste, da el paso al cine de estrellas internacionales de la mano de una producción canadiense protagonizada por Jim Sturgess,  Kirsten Dunst y Timothy Spall.

El planteamiento es muy elemental. La Tierra tiene un planeta gemelo invertido, justo encima, boca abajo, con su propia ley de la gravedad. El mundo de arriba es poderoso, próspero, y vive de explotar al mundo de abajo, empobrecido y ruinoso. Entre ambos mundo está prohibido contacto alguno, excepto el que promueve la empresa explotadora Transworld. Adam (Jim Sturgess) es un joven del mundo de abajo, que desde niño está enamorado de Eden (Kirsten Dunst), una chica del mundo de arriba. Adam ya casi la ha dado por muerta hasta que un día la ve por la televisión oficial de Transworld, y decide emprender su búsqueda, aunque sabe que no hay nada más prohibido por la ley.

La trama romántica es como una versión Sci-Fi de Titanic. Chico pobre que viaja en tercera, se enamora de chica bien que viaja en primera. Un amor prohibido entre clases sociales que se repelen, pero que está llamado a desafiar las convenciones inamovibles de la sociedad. Aquí se añade una mala conciencia globalizada del primer mundo que explota los recursos del tercero. Y puestos a descubrir oportunismos se puede ver una crítica a la industria farmacéutica, al poder de las grandes corporaciones y al totalitarismo de las ideologías dominantes.

Los presupuestos físicos y cosmológicos son inconsistentes y Solanas no se ha preocupado demasiado de cuidar la coherencia y verosimilitud de las situaciones. Toda la carne se ha echado en el asador en el aspecto visual digital, conseguido y sugerente; y también se ha descuidado la construcción de personajes, y la trama central romántica, bastante esquemática.

Noticias relacionadas

Joseba Arregi. Un abrazo para la eternidad
España · Juan Carlos Hernández
“Todos compartimos esa base de debilidad, de sufrimiento, de dolor, de ser contingentes, de tener que morir. Desde ahí podemos encontrarnos unos a otros”. Hace unos meses escribía esto para nuestro periódico nuestro querido amigo Joseba Arregi, que ha fallecido en Bilbao tras una larga y dura...
15 septiembre 2021 | Me gusta 3
El estado anímico del votante
España · Javier Folgado
A pesar de todas sus diferencias ideológicas, a María, Jesús, Daniel, Laura les preocupan más o menos las mismas cosas en su día a día....
2 julio 2021 | Me gusta 6
Un perdón real y verdadero genera memoria democrática
España · Francisco Medina
En este mundo en que vivimos, el espacio intermedio en el que cada uno de nosotros hace acto de presencia, inter-accionamos. Ejercemos nuestra posibilidad de actuar, fruto de una decisión nuestra, y podemos generar un mundo más humano… o no. Para bien o para mal, nuestras acciones pueden generar...
1 julio 2021 | Me gusta 6