Soporífero discurso

Cultura · Cristian Serrano
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26 noviembre 2013
Desde estas líneas siempre ha sido admirado el buen hacer de Simeone en el Atlético de Madrid. Tacticamente es un genio, ha entendido como nadie de qué está hecho el club rojiblanco y está haciendo de su equipo, una entidad respetada en toda Europa. El Atlético es, según la clasificación, el segundo mejor equipo de España.

Desde estas líneas siempre ha sido admirado el buen hacer de Simeone en el Atlético de Madrid. Tacticamente es un genio, ha entendido como nadie de qué está hecho el club rojiblanco y está haciendo de su equipo, una entidad respetada en toda Europa. El Atlético es, según la clasificación, el segundo mejor equipo de España. Después de la temporada pasada, es un hecho que ya no es casualidad sino fruto de un gran trabajo. Lo tenemos ahí, ya cuenta, es candidato al título salvo hecatombe de aquí a mayo.

Pero hay algo en él que empieza a ser asfixiante: su discurso. ¿Es el Atlético actualmente una víctima de la liga? En mi opinión no. En materia deportiva no. El reparto televisivo es otra historia. Sin embargo, Simeone no ha cambiado desde su llegada: “La liga es aburrida” repite siempre el Cholo.

Que lo dijera hace un año lo entiendo. Después de meterle siete al Getafe y siendo el segundo, sin sudar en exceso, no. Aun siendo de tres, efectivamente la liga es aburrida pese a que siempre hay sorpresas. Antes o después el pequeño se come al grande, de lo contrario hubiéramos cerrado el chiringuito hace tiempo.

A su llegada al Atleti, Simeone podía verse como una víctima de Madrid y Barça. Entonces, era razonable. El Cholo lo ha conseguido: si quería quitarse presión y verse pasivo en la actual  situación de la liga, sí lo ha logrado. Su particular línea editorial ha calado en el seno de la sociedad futbolística, haciendo de ésta una esponja que absorbe y asiente con su discurso.

Para mí chirría desde el momento en que el Atlético comienza a estar a la altura de Madrid y Barcelona. La liga ya no es de dos: es de tres. Quizás Diego Pablo no ha matizado y aun viéndose a la altura de los dos grandes, le sigue pareciendo aburrida la liga. Me parecería extraño, ciertamente. Aunque solo fuera por el hecho de ver al Atlético, mucho tiempo después, estando en la parte alta de la clasificación. Eso llevaba tiempo sin suceder.  

Los Elche, Celta, Real Sociedad y compañía a priori, tienen más derecho a hablar de una liga aburrida. Su destino parece escrito antes de comenzar.

El tiempo de la inocencia cholista se ha agotado. Lo mismo que el periodismo deportivo ha ido asimilando que el Atlético está en la pelea, él debe tener la decencia de hacer el mismo ejercicio de realismo. Ya no es una víctima. Al Atlético se le ha concedido ese don. Está en la lucha por la liga. Sus números lo dicen. Simeone o matiza o cambia de línea.

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