“Se ha hecho una concesión a Marruecos a cambio de nada”

Entrevistas · Juan Carlos Hernández
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24 marzo 2022
Conversamos con Pedro Cuartango sobre varios temas de la actualidad, marcada por la guerra en Ucrania donde, afirma el periodista del ABC, su pueblo está dando una lección de coraje admirable frente a la injustificada invasión rusa.

¿Cómo interpretar la posición del Gobierno sobre el plan de autonomía para el Sahara?

Yo he escrito una columna en el ABC que se titula “Sin honra, sin coherencia y sin principios”. La decisión es humillante, desde el punto de vista formal, porque la hemos conocido a través de una filtración del Gobierno de Marruecos. Gracias a ella hemos sabido el contenido de un fragmento de una carta enviada por el presidente del Gobierno a Mohamed VI. Es un cambio de posición que no se ha consensuado con nadie, no se ha discutido en el Gobierno ni en el Parlamento y que incluso ha pillado por sorpresa a varios ministros. Esto desde el punto de vista de las formas. En el fondo es un giro de 180 grados. España tenía la soberanía sobre el territorio del Sahara, que era una provincia española más. Franco decide transferir la autonomía y justo cuando estaba agonizando Hassan II anuncia la marcha verde que era un intento de anexionarse por la fuerza el Sahara. El ejército español se retira y Marruecos se anexiona el Sahara. Posteriormente hay una serie de resoluciones en la ONU y el Plan Baker que obligan a llevar a cabo un referéndum de autodeterminación que nunca se ha celebrado. Es decir, Marruecos se ha anexionado el Sahara por la fuerza y lo que ha hecho ahora Sánchez es reconocer como legítimo ese uso de la fuerza en contra del derecho internacional.

¿Se puede interpretar como un signo de debilidad?

Claro que es un ejercicio de debilidad, es una claudicación frente al chantaje que no va a servir para nada, por la sencilla razón de que Mohamed VI ya sabe lo que tiene que hacer cuando tenga un problema con España que es usar la fuerza, chantajear… ni nos asegura la soberanía sobre Ceuta y Melilla, ni un cambio de actitud de Marruecos en el tema de las aguas de Canarias, ni en la inmigración ilegal. Marruecos no se ha comprometido a nada y ya saben lo que tienen que hacer para que España ceda. El negocio que se ha hecho, a mi modo de ver, es pésimo. Se ha hecho una concesión que ningún gobierno se había atrevido a hacer desde la muerte de Franco y, a cambio, no se ha obtenido nada.

“Lo que ha hecho Putin tiene una explicación, que no una justificación”

Recientemente afirmaba en una columna que hay que tener en cuenta que Rusia había sido invadida por Napoleón y por los nazis y que esto pesa en el subconsciente del pueblo ruso. ¿Le ha faltado cintura a Occidente respecto a Rusia?

Creo que ha habido una falta de empatía por parte de la OTAN, EEUU y Europa. Hay dos cosas sobre esta cuestión: una son las causas de esta guerra y otra es la decisión de Putin que es inaceptable. Putin ha invadido un país de forma ilegal e ilegítima en un ejercicio de la fuerza. Lo que ha hecho Putin es absolutamente rechazable. ¿Eso significa que no hay explicaciones? Pues no, hay explicaciones. Históricamente Rusia ha tenido una relación compleja con Occidente y cuando cayó el Muro de Berlín en el año 89 hay un pacto implícito de que la OTAN no movería sus fronteras hacia Rusia y esta se ha sentido amenazada por la entrada en la OTAN por países como Polonia, Checoslovaquia, Rumania o Hungría, que pertenecían al Pacto de Varsovia. La OTAN ha movido sus fronteras hasta Ucrania y eso se ha visto como una amenaza y ha reavivado viejos fantasmas. Lo que ha hecho el ejército ruso es realmente aberrante, va contra los derechos humanos, contra los tratados internacionales… no hay ninguna justificación pero sí tiene una explicación.

Sin embargo, la ideología para sustentarse en el poder siempre necesita crear un enemigo, real o ficticio. Tener un vecino que disfruta de la democracia con una cierta mentalidad europea, que disfruta de libertad… Más que la OTAN, ¿el mayor enemigo de Putin no sería el anhelo de libertad del pueblo ucraniano?

No estoy de acuerdo, creo que es relativamente indiferente. Ucrania, en la mentalidad e historia de Rusia, siempre ha formado parte de su territorio y de su imaginario colectivo y no digamos ya Crimea que fue cedida a Ucrania en una distribución artificial durante la época de la Unión Soviética. He estado leyendo un libro sobre Kruschev y me ha sorprendido porque hace unas reflexiones muy similares a las que está haciendo Putin actualmente sobre la posible expansión de la OTAN hacia Rusia. Este temor ha estado siempre y ese vínculo con Ucrania explica, no justifica, lo que ha hecho Putin. Primero Rusia se ha sentido amenazada por la OTAN y segundo Ucrania, en el imaginario colectivo ruso, ha sido siempre parte de su territorio. Al margen de que pueda haber asimetrías entre la democracia en Ucrania y el régimen autoritario de Rusia.

Ante la guerra en Ucrania nos sorprende el mal y parece que necesitamos recurrir a alguna patología mental para explicarlo. Muchos han escrito que Putin es un psicópata, un loco… pero a lo mejor es que simplemente existe el mal.

Es una pregunta muy interesante y complicada de responder. Es difícil definir qué es el mal pero intuitivamente lo sabemos y comprendemos que lo que hace Putin está mal. Lo que está haciendo roza el genocidio, está bombardeando ciudades, está atacando a la población civil y buscando causar un gran daño para forzar la rendición del gobierno ucraniano, por lo tanto, lo que está haciendo el presidente ruso, en términos filosóficos, me parece que está ontológicamente mal. Sin duda, es un personaje frío, maquiavélico, que no está loco, todo lo contrario, medita cuidadosamente los pasos que va dando y esto es algo que lo tenía pensado. Desde el punto de vista moral lo que está haciendo es totalmente repugnante.

“El pueblo ucraniano está mostrando una gran valentía y demostrando que es necesario resistir”

Recuerdo una columna suya, en lo más duro del confinamiento, donde afirmaba que le daba envidia la gente que podía ayudar a los demás. ¿Qué le ha parecido la respuesta de la sociedad?

Lo admirable es la resistencia del pueblo ucraniano. Aquí había dos alternativas. Rendirse, que era lo que proponía Podemos de tal modo que no hay que entregarles armas, no hay que ayudarles y que Rusia les aplaste, o resistir, pero resistir tiene una ventaja importante y es que te permite negociar. Si Ucrania hubiera claudicado, Putin habría entrado en el país y probablemente habría colocado un gobierno títere y se habría anexionado la mitad del territorio. Resistir es necesario y el pueblo ucraniano está haciendo gala de una gran valentía y está demostrando lo importante que es para ellos la soberanía, poder ser libres, vivir en una democracia y tener vínculos con Europa. Lo que está haciendo el pueblo ucraniano me parece una lección moral y de coraje cívico absolutamente admirable. Lo mismo que durante la pandemia vimos aquí que hubo gente que dio muestras de un gran coraje y prestó un gran servicio a la sociedad, igualmente creo que el pueblo ucraniano está a la altura del reto y nos está dando una lección.

Y esta gratuidad, ¿es lo que rompe la dinámica del mal?

Camus venía a decir que la vida no tiene sentido pero el sentido lo descubrimos cuando hacemos cosas, cuando construimos nuestra vida, tomamos decisiones, ayudamos a los demás… estamos dando un sentido a lo que hacemos y en cierto sentido es un modo de exorcizar el mal porque si nadie hace nada, pues el mal siempre triunfa. Si permanecemos pasivos frente a las desgracias somos mucho más débiles. En ese sentido, lo que está haciendo el pueblo ucraniano es negarse a aceptar la fatalidad, negarse a ese mal que es la invasión frente a un ejército muy superior. Está demostrando que hay formas de enfrentarse al mal.

En La Peste, lo cita González Sainz en La vida pequeña, está la figura del médico que, en medio del desastre, es una persona que se dona a los demás y genera una esperanza.

Sí, el doctor se queda en la ciudad para salvar vidas. El sentido lo descubre ese doctor salvando la vida del prójimo.

Este contexto de pandemia y guerra, ¿nos ha hecho más religiosos? Sus columnas donde habla de una pregunta sobre el sentido de la vida eran una rara avis en la prensa española, sin embargo cada vez afloran más columnas que plantean estas preguntas.

Efectivamente esta pandemia y esta guerra, estas dos catástrofes que jamás pensamos que fuéramos a vivir, han puesto de manifiesto la precariedad de la vida. Vivimos en una sociedad muy volátil, muy incierta, donde todo cambia y los individuos somos seres arrojados al mundo como decía Heidegger, somos frágiles, somos vulnerables y eso nos ha hecho, otra vez, volver a descubrir la dimensión más espiritual de la vida. Nos ha hecho reflexionar sobre el sentido de la vida, sobre el hecho de que no somos eternos ni invulnerables, y a mucha gente le ha hecho volverse a la religión y a otras personas nos ha hecho volvernos a una reflexión ética sobre el sentido de las cosas. Estos cambios “tectónicos” que hemos visto en los últimos años nos han devuelto a esa dimensión espiritual que estábamos perdiendo.

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