Sánchez, hipérbole de la desconexión

España · P.D.
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 665
27 septiembre 2016
Sánchez se ha convertido en el paradigma del gran mal de la política española: una creciente desconexión de la realidad y una concepción del partido y del líder como un fin en sí mismo. El suyo es un ejemplo hiperbólico, llevado al extremo de lo ridículo si no fuera trágico, didáctico en su exageración: si las urnas me retiran el apoyo, se trata de fabricar unas urnas buenas, unas urnas que me pongan a salvo de la realidad. 

Sánchez se ha convertido en el paradigma del gran mal de la política española: una creciente desconexión de la realidad y una concepción del partido y del líder como un fin en sí mismo. El suyo es un ejemplo hiperbólico, llevado al extremo de lo ridículo si no fuera trágico, didáctico en su exageración: si las urnas me retiran el apoyo, se trata de fabricar unas urnas buenas, unas urnas que me pongan a salvo de la realidad. Para eso está la democracia directa, la convocatoria de primarias, la celebración de un Congreso. No importa que coincida con las fechas de la investidura, no importa que eso suponga unas terceras elecciones. Sánchez secuestra a su partido, deja a España sin Gobierno, se inventa una fractura ideológica interna y recurre a la democracia directa de los militantes. La democracia directa suele ser la solución menos democrática porque siempre plantea cuestiones previamente mediatizadas e instrumentalizadas por el líder.

El futuro del PSOE está seriamente comprometido. El PSOE que lo fuera de González y de Zapatero puede desaparecer. Puede desaparecer como el partido de Gobierno que, en alternancia con el PP, vertebra políticas constitucionales, realistas y eficaces. Todo eso puede saltar por los aires. El liderazgo de la izquierda puede ser asumido por Podemos. Pablo Iglesias, que se moviliza como los tiburones cuando huele sangre, ya nada hacía su víctima. A pesar de haber perdido terreno y de su división interna, ha visto en la crisis del PSOE una gran oportunidad. Buena parte del antiguo voto socialista en próximos comicios puede ir a la formación morada. Algunos restos urbanos decantarse por Ciudadanos y el resto a la abstención. Solo quedarán los fieles, cada vez menos. O la rebelión es intensa o el desastre está asegurado.

Noticias relacionadas

Joseba Arregi. Un abrazo para la eternidad
España · Juan Carlos Hernández
“Todos compartimos esa base de debilidad, de sufrimiento, de dolor, de ser contingentes, de tener que morir. Desde ahí podemos encontrarnos unos a otros”. Hace unos meses escribía esto para nuestro periódico nuestro querido amigo Joseba Arregi, que ha fallecido en Bilbao tras una larga y dura...
15 septiembre 2021 | Me gusta 3
El estado anímico del votante
España · Javier Folgado
A pesar de todas sus diferencias ideológicas, a María, Jesús, Daniel, Laura les preocupan más o menos las mismas cosas en su día a día....
2 julio 2021 | Me gusta 6
Un perdón real y verdadero genera memoria democrática
España · Francisco Medina
En este mundo en que vivimos, el espacio intermedio en el que cada uno de nosotros hace acto de presencia, inter-accionamos. Ejercemos nuestra posibilidad de actuar, fruto de una decisión nuestra, y podemos generar un mundo más humano… o no. Para bien o para mal, nuestras acciones pueden generar...
1 julio 2021 | Me gusta 6