Persecuciones y cristianismo burgués

Cultura · Giuseppe Zaffaroni (Puerto Rico)
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
5 enero 2011
25 de diciembre, Filipinas: una bomba es lanzada sobre el tejado de la capilla del Sagrado Corazón en Jolo, región de Mindanao, mientras se celebraba la misa de Navidad (11 heridos). Nochebuena y días siguientes, Nigeria: asaltos a iglesias y otros objetivos cristianos en Maiduguri y alrededor de Jos (86 muertos). Madrugada del 1 de enero de 2011, Egipto: explota una bomba delante de la Iglesia de los Santos en Alejandría mientras la gente está saliendo de la misa (21 muertos y 79 heridos).

Son noticias flash de los últimos días que deberían estremecer a todos, no sólo a los cristianos. Y, sin embargo, ¿cuánta atención les hemos dado? No se trata de detenernos sobre estos episodios violentos para enfatizar la maldad de los "otros", los musulmanes: es evidente que se trata de iniciativas de minorías, de grupos terroristas que tienen el interés político de alimentar un clima de miedo, sospecha, hostilidad y división en poblaciones que anhelan la unidad y la convivencia pacífica.

Estar frente a las crecientes manifestaciones de cristianofobia (término oficialmente utilizado por primera vez en una resolución de la ONU en el año 2003) sirve antes que nada a nosotros los cristianos de Occidente, tan aletargados y aburguesados, que nos resulta casi imposible aceptar que todavía estamos en tiempo de mártires. La visión de manchas de sangre y carne humana despedazada contrasta demasiado con el clima navideño que el poder económico nos ha preparado y confeccionado. Preferimos pensar en un cristianismo "espiritual", azucarado, hecho de buenos sentimientos y emociones bonitas, un cristianismo que no fastidia a nadie, porque de entrada no "fastidia" a nosotros mismos. Nos estamos acostumbrando a un cristianismo intimista, tan bien acomodado en las reglas y en lo políticamente correcto que ya no tiene incidencia en la vida personal y social. Y lo trágico es que a esta renuncia no nos ha llevado ninguna persecución como las que padecen nuestros hermanos de Oriente o de África, sino simplemente un cómodo conformismo.

Que el sacrificio de tantos hermanos nuestros despierte en nosotros el deseo de comprender de nuevo y vivir plenamente la experiencia bella y revolucionaria del ser cristianos.

Noticias relacionadas

La lista del profesor Omero
Cultura · Antonio R. Rubio Plo
Alessandro D’Avenia es un profesor dedicado desde hace más de veinte años a la enseñanza e imparte clases de latín e italiano en un instituto. Es doctor en letras clásicas y ha escrito novelas y ensayos de gran éxito en Italia y otros países. ...
24 junio 2022 | Me gusta 2
Pasolini, Gennariello y las trampas del mundo
Cultura · Giuseppe Frangi
“En 1947 llegó un joven profesor de lengua, pasó lista y se presentó. Se llamaba Pier Paolo Pasolini. En los dos años que pasamos con él fuimos los alumnos más afortunados del mundo. ...
9 junio 2022 | Me gusta 1
En lo más pequeño está lo divino
Cultura · Pierluigi Banna
El papa Francisco ha reconocido a Hugo Rahner (1900-1968) como uno de los maestros que desde su juventud le permitieron identificarse con el carisma ignaciano. Así lo narraba recientemente Santiago Madrigal en un artículo publicado en La Civiltà Cattolica. ...
26 mayo 2022 | Me gusta 0