Nosotros amamos la libertad

Mundo · Paolo Buscaroli
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17 septiembre 2008
Lo que pasa en Bolivia, Venezuela y Ecuador es algo muy preocupante. Si por un lado reconocemos que cada país tiene su autonomía y ningún otro Estado tiene el derecho de entrometerse en asuntos locales, por otro lado, podemos reconocer que la locura de Chávez, Morales y amigos ha llevado a sus países a un estado de agonía preocupante. Lo que pasa en Bolivia es un malestar de una gran parte del pueblo que no soporta más la dictadura de izquierda. Por eso no considero que sólo sea el intento de los Estados Unidos de armar un golpe contra Morales. Allí hay gente que no aguanta más.

Lo mismo pasa en Venezuela, donde hubo escasez de carne por un buen tiempo, donde Chávez gasta mucha plata para crearse un ejército propio porque no confía en lo que tiene, donde la única preocupación del presidente es la de comprar amigos o enemigos con la plata del petróleo, hasta vendiendo uranio a Irán o intentando involucrar a Rusia en una nueva "guerra fría".

Además, es una historia que se repite. Quien luchó por la libertad de los pueblos sin un amor verdadero, sino partiendo de una ideología, antes o después, él mismo se volverá peor que los que estaban antes. Queridos presidentes Chávez y Morales y compañeros; el deseo de libertad no se puede detener y ustedes tendrían que saberlo porque lucharon por eso. Ustedes están volviéndose dictadores porque tienen la pretensión de saber lo que un pueblo necesita, quitándole el derecho a manifestar las propias ideas, a tener una propiedad privada, a la libertad de prensa, a la libertad religiosa. Y además piensan que con dinero pueden acallar el grito del corazón de los hombres. Lo que ustedes no quieren reconocer es que, además de los que los apoyan, hay otro pueblo que tiene el derecho a vivir no según el pensamiento de ustedes, sino según sus propios ideales.

Pero los nuevos dictadores de izquierda tienen miedo de la libertad ajena, podría ser porque ellos mismos no son libres. Nosotros estamos con los Estados Unidos porque, a pesar de sus muchos límites, jamás tuvieron miedo de la libertad ajena. Es la tierra que dio espacio a toda forma de expresión humana, en modo especial jamás tuvo miedo de la autonomía de las provincias, que es lo que piden las regiones de Bolivia.

Les recuerdo a estos señores que una "revolución" es verdadera cuando tiene la capacidad no de imponer las ideas, sino de confrontarse democráticamente para el bien del país. Además, un gobierno, cuando tiene miedo de la diversidad cultural, política y social, pronto se transformará en una dictadura.

Por eso la Iglesia siempre tuvo miedo de quien aplasta los derechos elementales de la vida de los hombres. Quiero recordar a los señores Chávez, Morales y Correa, que en Ecuador el sábado 13 de setiembre hubo una misa (casi 500.000 personas) para pedir a Dios protección contra los proyectos políticos de estos señores.

Y quien rezaba no era gente pagada por los Estados Unidos, sino un pueblo que no quiere perder su libertad y dignidad.

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