Las complejidades de la crisis bancaria italiana

España · PaginasDigital
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 1.853
9 enero 2017
El rescate del Monte de Paschi di Siena (MPS) está dejando claro que resolver la crisis bancaria italiana va a ser un tema muy complejo de resolver. Primero, porque debe hacerlo un Gobierno con una mayoría en el Senado excesivamente exigua: hay que recordar que a Gentiloni le sobraron solo ocho votos en la votación de investidura en el Senado, y esa frágil coalición de Gobierno puede romperse en cualquier momento. Segundo, porque nadie quiere asumir el pago del rescate bancario, habida cuenta de que se trata de un desastre iniciado bajo el último gobierno de Berlusconi pero en el que nada hicieron ni Monti ni Letta para solucionarlo, y bastante poco, a su vez, Matteo Renzi. Y tercero, porque el tiempo se agota: hay que recordar que el mejor apoyo que puede tener el Gobierno italiano para este saneamiento es el actual Presidente del Banco Central Europeo, el también italiano Mario Draghi, a quien le quedan menos de dos años de mandato. Además, Draghi ya ha puesto demasiado ´paños calientes´ en este tema, y tiene a España mirando de reojo lo que hace tras haber tenido que asumir el Gobierno de Rajoy un préstamo de 40.000 millones de euros en 2012 que disparó la deuda pública española. Ya se ha dado un primer paso, como es la nacionalización del Monte dei Paschi di Siena, pero ni siquiera en este punto hay acuerdo: mientras el Ejecutivo de Gentiloni cifra en 5.000 millones de euros el dinero necesario para el saneamiento de esta entidad, el BCE exige que esta cifra sufra hasta 8.800 millones, lo que supondría liquidar en este saneamiento casi la mitad de los 20.000 millones que aprobó el Parlamento antes de finalizar diciembre. Y es que el problema, ciertamente, no ha hecho más que comenzar.

Recordemos que el pasado 23 de diciembre el Gobierno de Gentiloni, durante una reunión de urgencia, tuvo que aprobar un decreto para rescatar al banco de Siena, fundado en 1472. Los directivos de la entidad toscana buscaban en ese momento 2.068 millones para evitar el rescate y esperaba encontrarlos en fondos institucionales internacionales. Pero al final no los consiguió. De esta manera caía uno de los bancos más importantes de Italia, con presencia también en ciudades como Londres, Shanghai, Francfort y Nueva York. La realidad era que su altísimo nivel de morosidad y activos tóxicos hacían inviable la situación de un banco que, tras la consolidación de la fusión de Banco Popolare y Banca Popolare di Milano (con activos conjuntos de más de 170.000 millones) quedará relegado al cuarto puesto, muy por debajo de las dos primeras (Unicredit e Intesa San Paolo).

Lo cierto es que se trataba de un tema que en cualquier momento se podía producir, sobre todo después de ser el banco que peor calificación había obtenido en las pruebas de estrés de la banca de la zona euro realizadas en julio de 2016. Eso sí, hay que decir que por su tamaño no podía ser considerado como una entidad sistémica a nivel europeo, pero no por ello dejaba de ser toda una referencia en Italia, teniendo en cuenta que poseía, en el momento de su intervención, más de 5 millones de clientes, 25.000 empleados y 2.000 oficinas. En ese sentido, el Gobierno no precisó la cantidad de la cuota con la que participaría el Estado. Lo que sí parecía evidente era que el Ejecutivo de Gentiloni se jugaba mucho en esta operación, y así lo dejó claro el principal diario de izquierdas (La Repubblica) del país, que dijo: ´Fracasar en la salvación del Monte dei Paschi sería devastador para todo el sistema bancario, mientras que hacerlo bien podría dar la señal de que Italia sabe gobernar sus bancos y sus crisis´.

Sólo seis días después, comenzaban los enfrentamientos entre las diferentes instituciones. El BCE afirmó que el Monte dei Paschi necesitaba una inyección de 8.800 millones de euros para continuar su actividad. Además, el Presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, llamó a analizar minuciosamente el rescate para que este recayera sobre los accionistas y no sobre los contribuyentes. Lo dijo con una afirmación más que contundente: ´Los fondos públicos solo se contemplan como último recurso y bajo un listón muy alto´.

No tardaría en llegar la respuesta del Gobierno de Gentiloni, quien se quejó de la manera en que el BCE había comunicado el montante de la recapitalización. y es que Italia, de momento, seguía intentando arreglar el gravísimo problema financiero actuando por su cuenta, sin recurrir al dinero europeo y buscando soluciones puntuales para sus entidades débiles. Una manera de actuar que al final seguramente le llevará a necesitar cantidades asumibles que podría conseguir en el mercado de capitales gracias a las compras de deuda del BCE. La realidad es que el tema habrá de resolverse en el seno de las instituciones europeas, mezclando quitas de deuda, ayudas públicas y algún sistema de arbitraje. Pero habrá algo que ni el Gobierno ni los directivos de las entidades bancarias no podrán evitar: que los acreedores asuman sus pérdidas antes de que la entidad reciba la ayuda, para evitar las malas prácticas que han venido sucediendo, con el consiguiente malestar ciudadano. En ese sentido, no debe olvidarse que la directiva bancaria obliga, antes de recurrir al Estado, a absorber las pérdidas por parte de los accionistas; de los obligacionistas junior y sénior; y de los impositores de más de 100.000 euros, aunque cierto es también que siempre hay excepciones que permiten la intervención. Veremos cómo acaba todo esto.

Noticias relacionadas

Un mena: 4.700 euros
España · C.M.
Lo que más me entristeció de ese día fue tener la tentación de mirar hacia otro lado. ...
3 mayo 2021 | Me gusta 5
Aprender de la crisis para descubrir lo que nos une
España · Ignacio Carbajosa
A veces es necesario un ejercicio de razón, ligado a la memoria, para sorprender en acción “eso que nos acomuna”, de modo que podamos caer en la cuenta de que es mucho más real, concreto y digno de atención que las descalificaciones que gratuitamente lanzamos de un bando a otro. ...
28 abril 2021 | Me gusta 32
Votar y reconstruir
España · Compañía de las Obras
El 4 de mayo los madrileños elegirán a sus representantes en la asamblea regional. Las citas electorales son siempre ocasión para mirar lo que ha sucedido, tomar conciencia de lo que aún no está resuelto y hacer propuestas para mejorar. ...
28 abril 2021 | Me gusta 11