La fantasía

Cultura · PaginasDigital
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 2.346
13 enero 2015
Imaginación creadora, o sea, facultad de la mente para representarse cosas inexistentes; particularmente para inventar seres y sucesos y crear obras literarias y de arte.                                                                                    (María Moliner)

En la imaginación del niño el sueño se mezcla con la realidad de forma natural y juega con las palabras cargándolas de vida y nuevos significados. Los cuentos desarrollan en él la necesidad de lo insólito y el libro se convierte en una especie de segunda vida, como los sueños, pero duraderos, porque se pueden leer repetidas veces.

Ha habido determinados años en que se discutía sobre si era mejor enseñar al niño cómo es el mundo desde lo fantástico o desde lo real. Digamos que se llegó finalmente a la conclusión de que ambas cosas eran necesarias y una no quita la otra. De ahí el ´boom´ de la literatura fantástica.

La cuestión es que el ser humano necesita soñar y hay muchas formas de hacerlo y diversas corrientes dentro de la literatura fantástica. Los relatos fantásticos, bajo una apariencia ligera, tocan los problemas más graves y llevan al lector a cuestionarse sobre los dramas del mundo real.

Lo imaginario auténtico no  aleja de la realidad, sino que la restituye, ayudando a franquear el olvido. Paul Éluard decía: ´Me obstino en mezclar las ficciones con realidades temibles, para hacer estas realidades menos temibles, para dominarlas´.

No hay que temer que por leer libros fantásticos el niño se convierta en irracional. En la infancia, la imaginación, la sensibilidad y la inteligencia, van de la mano; no se pueden disociar. La cuestión es nutrirlo con el registro de lo imaginario sano, auténtico, de calidad. Es conveniente que abra un libro, o mejor aún, que desde edades tempranas lo abra un adulto con él y acceda a las historias que no hacen sino referencia a la realidad. 

La palabra literaria tiene fuerza y conviene que la descubra antes de entrar en el mundo de la realidad virtual, porque ahí, sí que encuentra lo engañoso con facilidad. Tiene que tener armada su cabeza para no dejarse engañar.

La mitología greco-latina, los cuentos de hadas (Hermanos Grimm), Las Crónicas de Narnia (C.S. Lewis), El mundo de Peter Rabbit (Beatrix Potter), Charlie y la fábrica de chocolate (Roald Dahl), La historia interminable (Michael Ende), Donde viven los monstruos (Maurice Sendak) o Los tres bandidos (Tomi Ungerer), les ayudarán a entrar e interpretar desde la fantasía,  el mundo real.

Noticias relacionadas

EncuentroMadrid. Más allá del optimismo, la esperanza
Cultura · Elena Santa María
Decía recientemente J.Á. González Sainz en este periódico que lo llenamos todo de ruido, los bares, las tiendas, las calles… pero “un alma está hecha de preguntas y de voces interiores, y si el alma está ensordecida por el ruido el alma no respira”. ...
15 octubre 2021 | Me gusta 3
Wittgenstein y el sentido de la vida
Cultura · Costantino Esposito
Hace cien años se publicaba su Tractatus logico-philosophicus. El filósofo vienés ponía en el centro de su reflexión el límite o la imposibilidad del decir. Solo cuando se acepta el límite del conocimiento se abre el discurso al Misterio. ...
6 octubre 2021 | Me gusta 2