Inútiles estrategias defensivas

Mundo · P.D.
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 59
5 noviembre 2018
Hay ámbitos en los que la ideología reina con gran intensidad. Esta ideología hace pensar que el deseo de felicidad se verá satisfecho casi por completo cuando triunfe un proyecto político. El nivel de ideologización se constata por la imposibilidad de distinguir entre las ideas y la experiencia vital de las personas. Cuanto más ideología hay, más intensa es la incapacidad para ver al otro. Si el nivel de la ideologización es muy alto, el otro no cuenta, solo cuentan sus ideas. La idea se hace superior a la realidad.

Hay ámbitos en los que la ideología reina con gran intensidad. Esta ideología hace pensar que el deseo de felicidad se verá satisfecho casi por completo cuando triunfe un proyecto político. El nivel de ideologización se constata por la imposibilidad de distinguir entre las ideas y la experiencia vital de las personas. Cuanto más ideología hay, más intensa es la incapacidad para ver al otro. Si el nivel de la ideologización es muy alto, el otro no cuenta, solo cuentan sus ideas. La idea se hace superior a la realidad.

Cuando las diferencias son extremas y conducen a la confrontación es necesario que entre en juego la ley. Pero la ley, la tutela de los derechos, no puede fundamentar por sí misma la convivencia. Desaparece la amistad.

Las estrategias defensivas frente a la ideología suelen ser poco útiles. Las estrategias defensivas suelen convertir la verdad que se quiere defender en algo muy parecido a la ideología que se quiere contrarrestar. Las estrategias defensivas suelen jugar en el campo de la ideología a la que se hace frente. Al final lo que cuenta es quién grita más fuerte o quién tiene más poder. La ideologización no se suele superar por confrontación sino por elevación. La verdad se abre paso con otros ritmos y con otras maneras diferentes a la confrontación, sobre todo porque requiere de la libertad.

Ya lo dijo Francisco en la Evangelii Gaudium: “el conflicto no puede ser ignorado o disimulado. Ha de ser asumido. Pero si quedamos atrapados en él, perdemos perspectivas, los horizontes se limitan y la realidad misma queda fragmentada. Cuando nos detenemos en la coyuntura conflictiva, perdemos el sentido de la unidad profunda de la realidad” (n. 226). Frente a este perderse en el conflicto la actitud más adecuada es “aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso” (n. 227). Esto es “indispensable para construir la amistad social” (n. 228). Nuevos procesos, de eso es de lo que tenemos necesidad.

Noticias relacionadas

Marruecos. Crecen las ganas de laicidad
Mundo · Alessandro Balduzzi
Aunque el islam sigue influyendo de manera significativa en la vida política y social del país magrebí, desde hace años varias voces disidentes rechazan el papel de la religión y piden un estado laico...
12 mayo 2021 | Me gusta 2
El “regalo” que una generación de jóvenes pide a la política
Mundo · Filippo Campiotti
Esta carta se publicó originalmente en Il Sussidiario el 23 de marzo. Es la carta de un joven ingeniero que propone una nueva forma de hacer política. Aunque se refiere a la política italiana, lo que dice es muy pertinente también para la política española....
6 abril 2021 | Me gusta 3
El realismo de la fraternidad
Mundo · Michele Brignone
La visita del Papa a Iraq ha sido una inyección de esperanza para una población probada durante décadas de guerra. Frente a los males del país, Francisco ha señalado el camino del desarme de los corazones...
24 marzo 2021 | Me gusta 3
El Papa y el islam. Tres pilares de un magisterio
Mundo · Andrea Tornielli
Un hilo conductor une los discursos de Bakú, El Cairo y Ur, señalando la necesidad de una auténtica religiosidad para adorar a Dios y amar a los hermanos, y de un compromiso concreto por la justicia y la paz...
21 marzo 2021 | Me gusta 2