Hijo de Caín

Cultura · Juan Orellana
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
30 mayo 2013
Este es el demasiado elocuente título de la ópera prima del cortometrajista de Tarragona Jesús Monllaó, thriller basado en la novela de Ignacio García -Valiño Querido Caín. Nos cuenta la historia de una familia catalana de alto standing, aparentemente feliz, pero muy condicionada por la actitud antisocial del hijo preadolescente, Nico (David Solans, un brillante debutante). Este es un gran ajedrecista, pero le hace la vida imposible a su padre, Carlos (Jose Coronado), de modo que este decide contratar a un psicólogo -Julio (Julio Manrique)- que trate de reconducir la situación. Su madre, Coral (Maria Molins), trata de mantener el equilibrio entre ambos.

Indudablemente el film tiene muchas cosas a su favor: está bien rodado, cuenta con un José Coronado excelente, y sabe crear momentos de tensión. Pero también existen importantes defectos. Por un lado, muchas situaciones son demasiado previsibles, lo que resta suspense a dichas escenas, otras no están bien contadas, y algunos giros de guión están traídos por los pelos, especialmente en el tramo final, que es el más importante. Por otra parte, hay momentos en los que todos los personajes saben más que el espectador, cuya ignorancia no se corresponde con el punto de vista de ningún personaje, y esto resulta excesivamente tramposo.

La película se mete en el aireado mundo de la pederastia, para dar un quiebro y reivindicar la presunción de inocencia, algo que en muchos medios de comunicación ha sido definitivamente descartado. También plantea la cuestión del perdón en la pareja, y la urgencia de una paternidad responsable. Hubiera bastado cocinar un poco más el guión para obtener una notable película. En cualquier caso, Monllaó demuestra oficio, y merece seguir teniendo oportunidades. En el pasado Festival de Málaga el film consiguió el Premio ASECAN Ópera Prima.

Noticias relacionadas

EncuentroMadrid. Más allá del optimismo, la esperanza
Cultura · Elena Santa María
Decía recientemente J.Á. González Sainz en este periódico que lo llenamos todo de ruido, los bares, las tiendas, las calles… pero “un alma está hecha de preguntas y de voces interiores, y si el alma está ensordecida por el ruido el alma no respira”. ...
15 octubre 2021 | Me gusta 3
Wittgenstein y el sentido de la vida
Cultura · Costantino Esposito
Hace cien años se publicaba su Tractatus logico-philosophicus. El filósofo vienés ponía en el centro de su reflexión el límite o la imposibilidad del decir. Solo cuando se acepta el límite del conocimiento se abre el discurso al Misterio. ...
6 octubre 2021 | Me gusta 2