Entrevista a Paul Jacob Bhatti

´Hay terroristas infiltrados entre la gente dispuestos a actuar´

Mundo · P.V.
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 357
21 enero 2016
El balance de víctimas puede llegar a superar los 40 muertos en el atentado terrorista contra la Bacha Khan University en Charsadda, al noroeste de Pakistán. Un grupo de hombres armados con fusiles AK-47 atacaron el campus universitario, donde numerosos estudiantes estaban durmiendo. Hablamos con Paul Jacob Bhatti, presidente de la Fundación Shahbaz Memorial Trust, en honor a su hermano asesinado en Pakistán por los fundamentalistas islámicos el 2 de marzo de 2011.

Se cree que el balance de víctimas puede llegar a superar los 40 muertos en el atentado terrorista contra la Bacha Khan University en Charsadda, al noroeste de Pakistán. Un grupo de hombres armados con fusiles AK-47 atacaron el campus universitario, donde numerosos estudiantes estaban durmiendo. Hablamos con Paul Jacob Bhatti, presidente de la Fundación Shahbaz Memorial Trust, en honor a su hermano asesinado en Pakistán por los fundamentalistas islámicos el 2 de marzo de 2011.

¿Cuál es la matriz de este enésimo atentado en Pakistán?

Pakistán lleva muchos años luchando contra el terrorismo, el fanatismo y la violencia sectaria. Por desgracia, en estos años se han desarrollado muchos grupos e ideologías, y eliminarlos llevará tiempo. El Isis y los talibanes tienen como base una sola ideología: matar, dividir, odiar y morir. Estas personas no ven la hora de morir, porque están convencidas de que después de la muerte irán al paraíso. Aunque utilizan la religión para sus propios objetivos, su terrorismo es un fin en sí mismo. El terrorismo no tiene religión, pues ningún ser humano puede matar a otro ser humano.

¿Los que atacan en Pakistán son talibanes o el Isis?

Resulta difícil hacer estas distinciones. Hay militantes que han entrado en el Isis después de ser funcionarios de Saddam Hussein o de Osama Bin Laden. En realidad, se trata de personas sin agenda ni ideología alguna. Matar no es un programa político y por eso, evidentemente, son personas que solo tienen la voluntad de morir y matar.

¿Qué está haciendo el gobierno pakistaní?

Se ha movido para eliminar a los que se sumen a esta ideología. Aunque estamos acostumbrados a oír muchas noticias de este tipo, esta me ha dolido especialmente porque me había hecho la ilusión de que Pakistán estaba caminando hacia una etapa más pacífica.

¿Había mejorado la situación últimamente?

Numerosas escuelas donde se formaba a los talibanes en Pakistán hoy están cerradas o bajo observación. Muchísimos terroristas, entre ellos algunos de los que estuvieron implicados en el asesinato de mi hermano Shahbaz, han sido capturados y en algunos casos han muerto. La dispersión y si queremos la desesperación de estas personas que viven como una secta terrorista les ha llevado a reaccionar con ataques como el de Charsadda. Pero pueblo, gobierno y militares están unidos por el objetivo de una reducción de la actividad terrorista, y en este sentido hemos obtenido resultados.

¿El gobierno pakistaní controla todo el territorio nacional o hay enclaves en manos de los terroristas?

Oficialmente no existen zonas en Pakistán bajo el control de los terroristas. Pero existen varios grupos extremistas que están presentes en la sociedad, con terroristas dispuestos a entrar en acción que viven tranquilamente entre la gente común. Es un poco lo que ha sucedido también en Francia y Bélgica. En algunos guetos y barrios, estas células han programado los ataques, hasta el momento en que han decidido hacerse estallar. En Pakistán está pasando lo mismo. No se trata por tanto de zonas enteras controladas por los talibanes sino que desgraciadamente existen grupos infiltrados entre la población normal. Cuando quieren, estas personas se reúnen y organizan masacres como la de Charsadda.

¿Estos hechos están relacionados con la situación en Afganistán?

La guerra de Occidente en Afganistán ha debilitado mucho a los talibanes, pero no los ha derrotado del todo. Los talibanes siempre se han dividido en dos ramas: la afgana y la pakistaní. De hecho, sus atentados en Pakistán nunca han cesado, de hecho han atacado a políticos y jefes de estado, como Benazir Bhutto, asesinada en 2007.

Noticias relacionadas

Marruecos. Crecen las ganas de laicidad
Mundo · Alessandro Balduzzi
Aunque el islam sigue influyendo de manera significativa en la vida política y social del país magrebí, desde hace años varias voces disidentes rechazan el papel de la religión y piden un estado laico...
12 mayo 2021 | Me gusta 1
El “regalo” que una generación de jóvenes pide a la política
Mundo · Filippo Campiotti
Esta carta se publicó originalmente en Il Sussidiario el 23 de marzo. Es la carta de un joven ingeniero que propone una nueva forma de hacer política. Aunque se refiere a la política italiana, lo que dice es muy pertinente también para la política española....
6 abril 2021 | Me gusta 3
El realismo de la fraternidad
Mundo · Michele Brignone
La visita del Papa a Iraq ha sido una inyección de esperanza para una población probada durante décadas de guerra. Frente a los males del país, Francisco ha señalado el camino del desarme de los corazones...
24 marzo 2021 | Me gusta 3
El Papa y el islam. Tres pilares de un magisterio
Mundo · Andrea Tornielli
Un hilo conductor une los discursos de Bakú, El Cairo y Ur, señalando la necesidad de una auténtica religiosidad para adorar a Dios y amar a los hermanos, y de un compromiso concreto por la justicia y la paz...
21 marzo 2021 | Me gusta 2