Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!

Cultura · Víctor Alvarado
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 543
7 abril 2014
El cine francés nos suele dar una de cal y otra de arena en lo que a sus películas se refiere porque unas son superficiales y otras bastante profundas, aunque todas ellas muy trabajadas y de una notable calidad. Si François Ozon nos hablaba de lo peor de la condición humana en Joven y bonita, el director novel Guillaume Gallienne nos obsequia con una divertida historia, titulada Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!

El cine francés nos suele dar una de cal y otra de arena en lo que a sus películas se refiere porque unas son superficiales y otras bastante profundas, aunque todas ellas muy trabajadas y de una notable calidad. Si François Ozon nos hablaba de lo peor de la condición humana en Joven y bonita, el director novel Guillaume Gallienne nos obsequia con una divertida historia, titulada Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!

Guillaume es un chico amanerado al que su madre siempre ha tratado como si fuera una niña. Éste nos contará los malentendidos y vivencias que le ayudaron a encontrarse a sí mismo.

Esta producción autobiográfica ha sido escrita, dirigida e interpretada por Guillaume Gallienne, que lleva con tino su obra de teatro a la gran pantalla. Este genio mezcla situaciones más teatrales con otras más cinematográficas sin que resulte tedioso o artificial, provocando en ocasiones la carcajada. Su ingenio le permite contar una historia original sin prisa, pero sin pausa, con habilidad y sin importarle el qué dirán. Esa debe ser una de las claves de su éxito en Francia, donde se ha roto la taquilla, obteniendo la nada despreciable cifra de tres millones de espectadores.

La crítica ha valorado positivamente su atrevimiento y algunos expertos la sitúan en la órbita de Woody Allen y Billy Wilder. Ha recibido varios galardones como cinco premios César; el premio a la Mejor Película según la Asociación Internacional de Exhibidores o según la Asociación de Autores Franceses; así como dos premios en el Festival de Cannes, donde fue ovacionada durante nada más y nada menos que 15 minutos. Las interpretaciones de Galliene son maravillosas al igual que las intervenciones de los secundarios. Diane Kruger tiene una aparición memorable.

Este largometraje es una apuesta arriesgada e inteligente. Aborda el tema de la homosexualidad con profundo respeto y gran sentido del humor, pero de un modo políticamente incorrecto y sin caer en las garras de la ideología de género. Por otra parte, esta cinta es un sentido homenaje a todas esa madres que dan la vida por sus hijos y se preocupan por ellos.

Noticias relacionadas

¿Cultura católica? No una tradición, un presente
Cultura · Costantino Esposito
¿Existe un pensamiento cristiano como experiencia viva que tenga la capacidad original de comprender las cuestiones fundamentales que emergen en la vida de las personas, y que puede contribuir a reconocer un sentido que ilumine la historia de cada uno, tanto personal como socialmente?...
23 mayo 2024 | Me gusta 8
Pasión por Tocqueville
Cultura · Antonio R. Rubio Plo
Para Tocqueville la Historia es una pinacoteca que contiene pocos originales y muchas copias y esto resume muy bien la tesis de El Antiguo Régimen y la Revolución....
21 mayo 2024 | Me gusta 2
Auster y sus hechos extraordinarios
Cultura · Eva Pérez Ramos
El pasado 1 de mayo falleció, en su casa de Nueva York, Paul Auster. Siempre que se marcha un escritor un aguijón se punza en mi corazón....
13 mayo 2024 | Me gusta 9
En el 300 aniversario del nacimiento de Kant
Cultura · Costantino Esposito
Para recordar a un genio como Kant trescientos años después de su nacimiento -Königsberg, 22 de abril de 1724- es mejor no ceder al gusto de la celebración. Mejor partir de algunos de los nodos no resueltos de su pensamiento....
24 abril 2024 | Me gusta 0