Ganar en hambre y en detalles

Cultura · Cristian Serrano
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 245
27 agosto 2013
Esa es la única posibilidad del Atleti. No seamos hipócritas, no es un partido que discierna mucho de la previa a la final de copa del Rey de la pasada temporada. No vendamos un duelo igualado. Puede serlo sí, será mérito del Atlético. Si miramos jugador por jugador, línea por línea, además del presupuesto, no hay partido, pero… ¡bendito fútbol! El Barcelona juega en casa, donde mejor practica su fútbol y tras el empate a un gol en la ida de la supercopa, parte con más ventaja si cabe, además de lo mencionado.

Esa es la única posibilidad del Atleti. No seamos hipócritas, no es un partido que discierna mucho de la previa a la final de copa del Rey de la pasada temporada. No vendamos un duelo igualado. Puede serlo sí, será mérito del Atlético. Si miramos jugador por jugador, línea por línea, además del presupuesto, no hay partido, pero… ¡bendito fútbol! El Barcelona juega en casa, donde mejor practica su fútbol y tras el empate a un gol en la ida de la supercopa, parte con más ventaja si cabe, además de lo mencionado.

¿Dónde se juega el partido de los rojiblancos? En la actitud. Podrá parecer abstracto pero la actitud existe en un metro o quizás menos. Que le pregunten a Juanfran, perdió la tensión en una franja de treinta segundos y ahí estaba Neymar para, rematando mal de cabeza que tampoco es su fuerte, empatar el partido.

El Barcelona comenzó a estar cómodo a lo ancho y lo largo, dominando, pausando y como quien le quita importancia a un problema, hizo del Atlético en buena parte del segundo tiempo un equipo  con menos personalidad, vulnerable, viviendo a merced de los azulgranas, dependiendo de su rival.

La final del Atlético se juega en el uno contra uno, en la presión, en el físico, en el desquiciamiento a través del ahogo futbolístico. La solución del Atlético vuelve a ser la misma que se diera frente al Madrid: la solidez defensiva y hacer a Simeone presente en el terreno de juego a través de la contundencia, agresividad y la pasión de quien tiene hambre por seguir haciendo algo grande. Por supuesto los famosos detalles, que forman parte del partido.

De primeras el porcentaje es claro. Me atrevería a decir siendo realista que la final está en un 70 a 30 favorable a los culés. En ese 30 se juegan mucho los de Diego Pablo, en ese 30 se juega mucho también el fútbol. En ese 30 se reabre el debate del final de las dos Españas.

Ganar en hambre es sinónimo de vencer por actitud, esa que el Cholo impregna día a día a base de deshacer complejos.

Noticias relacionadas

Methol Ferré, un “realista utópico” que no pierde actualdiad
Cultura · Alver Metalli
En noviembre de 2009 moría Alberto Methol Ferré, historiador y filósofo uruguayo, “tomista silvestre”, como se definía a sí mismo bromeando sobre su afán por devorar libros. También le calificaron como “un realista utópico”, una definición bastante exacta....
2 diciembre 2021 | Me gusta 1
Chesterton contra los contadores de historias
Cultura · Antonio R. Rubio Plo
Para ser buen periodista es una pequeña antología de artículos de Gilbert Keith Chesterton, publicada por CEU ediciones, que resulta una lectura imprescindible para periodistas y aprendices de periodistas, pero también para cualquiera que asuma con nobleza el arte de la comunicación. ...
30 noviembre 2021 | Me gusta 1
Sciascia y las novelas sin culpables
Cultura · Joshua Nicolosi
Normalmente, las novelas policiacas acaban con los casos resueltos, los culpables castigados y el orden restablecido. Pero aquí pasa más bien lo contrario, y parece que nada es más huidizo y engañoso que la verdad...
28 octubre 2021 | Me gusta 1