Fin

Cultura · Juan Orellana
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20 noviembre 2012
El director de ficción televisiva Jorge Torregrossa debuta enel largometraje con Fin, adaptaciónde la novela de David Monteagudo. Se trata de una película de encargo delproductor Fernando Bovaira, y cuenta en su reparto con Maribel Verdú, Daniel Grao,Clara Lago, Carmen Ruiz, Antonio Garrido y Blanca Romero, y en el que debutacomo actor el modelo Andrés Velencoso. Una pandilla de amigos cuarentones, quehace veinte años que no se ven, organizan un fin de semana en el campo parareencontrarse. Al grupo se añaden las parejas de quien las tiene, Eva, la jovenacompañante de Félix, y Cova, la mujer de Hugo. Pero el convocante, llamado "elprofeta", no aparece, y ahí comienzan las señales de que algo inquietante va asuceder.

El principal problema de Finestá en su guión, en el que demasiadas cosas quedan sin resolver, o no tienenjustificación argumental. Además, en una cinta apocalíptica la honduraantropológica de los conflictos es especialmente importante, una hondura queaquí se echa claramente de menos. Por otra parte se trata de un apocalipsis quenada tiene que ver con el que el evangelista describió en la isla de Patmos: Torregrossa,aunque no nos describe un cataclismo natural, sino algo claramentesobrenatural, no hay en él asomo de verdadera trascendencia. Las cosas suceden"porque sí". En ese sentido es coherente la declaración de Eva: "Todo es muysencillo, naces, vives, te mueres, y de ti no queda ni rastro". Por eso, aunqueel personaje de Maribel se arrodilla en una Iglesia para rezar por sus hijas,el conjunto es bastante nihilista, y desesperanzado a pesar de su tramposofinal abierto.

Pero hay más que decir. Cuando se afronta una cinta deciencia ficción, el guión debe cuidar mínimamente aquellos aspectos relativos ala física o a la ciencia que van a dotar al argumento de cierta verosimilitud.En ese sentido, esta cinta está plagada de errores de bulto que le perjudican.Por ejemplo, el primer síntoma apocalíptico que descubre Félix en una nocheestrellada es que ha desaparecido Sirio del firmamento. Pero el 10 de agosto, alas 12 de la noche, en España no se puede ver Sirio. ¿No podían haber elegidocualquier otra estrella de verano? Además, si desapareciera de golpe unaestrella de ese calibre, la reacción de Félix debería ser de absolutaalteración o pánico, y no de hilaridad como vemos en el film. Otro detalle, siya no funciona nada eléctrico, ¿cómo es posible que Félix y Eva naveguenprocelosamente en un barco sin motor que lleva todas las velas plegadas? Porotra parte es imposible ver la lluvia de estrellas en una noche de luna llena,y el director nos muestra claramente esa luna que justificaría el truco de la noche americana con la que está rodadala escena.

A estas torpezas de guión se añaden otras como la presenciade un extraño personaje en lo alto de un monte sobre el que nunca se nos da unaexplicación. Pero los defectos se extienden a la realización técnica del film.Por ejemplo, ¿cómo es posible que en una noche despejada y calurosa de agostoen España, pase de estar estrellada a nublada en un cambio de plano? Por otraparte, la realización digital de los cielos nocturnos es muy deficiente,impropia de los tiempos tecnológicos que corren.

Todo esto no quiere decir que la película no tenga momentosbrillantes, y hallazgos visuales; o que actores como Maribel Verdú, Clara Lagoo Daniel Grao no hagan un gran trabajo. Pero precisamente por eso, es una penaque el descuido de elementos muy fáciles de mejorar, lastren una película haciaun puesto muy inferior del que merecería.

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