Falta una educación para el pueblo

Mundo · Fernando de Haro
Me gusta 908
9 noviembre 2016
Trump ha obtenido una victoria clara. Y el resultado de las presidenciales de Estados Unidos ya no es tan sorpresa como fue el Brexit. Estamos ante el Brexit II. Ante una ola de nacionalismo populista que recorre el mundo: extrema derecha en Alemania y en Francia, movimiento anti–Europa en los países de Visegrado, islamismo en Oriente Próximo, hinduismo político en la India… la lista es muy larga. ¡USA, USA, USA!… gritaban los seguidores de Trump cuando lo han visto aparecer esta madrugada en Nueva York.

Trump ha obtenido una victoria clara. Y el resultado de las presidenciales de Estados Unidos ya no es tan sorpresa como fue el Brexit. Estamos ante el Brexit II. Ante una ola de nacionalismo populista que recorre el mundo: extrema derecha en Alemania y en Francia, movimiento anti–Europa en los países de Visegrado, islamismo en Oriente Próximo, hinduismo político en la India… la lista es muy larga. ¡USA, USA, USA!… gritaban los seguidores de Trump cuando lo han visto aparecer esta madrugada en Nueva York.

Clinton era una mala candidata, las encuestas mostraban un empate técnico y, otra vez, no han sido capaces de detectar el voto oculto. El país está dividido por la mitad. No sirven los viejos esquemas. Ya no hay una minoría negra, una minoría hispana, una minoría católica. Hay negros, hispanos (muchos hispanos), católicos (muchos católicos) que votan por Trump. Hay una mayoría que cuestiona el sistema de partidos, que no cree en la democracia tal y como ha funcionado hasta ahora, que a pesar de la evidente recuperación económica culpabiliza a la globalización de su pérdida de poder adquisitivo. Los otros son los responsables de la situación.

La victoria de Trump es la victoria de la queja, del lamento, de quien quiere mandar a freír puñetas a la élite. Su primer discurso tras hacerse con la victoria ha sido el de un presidente que promete el paraíso: un plan de infraestructuras, la riqueza para todos, la América que volverá a ser grande. Solo una profunda mutación antropológica explica que, con estas y otras promesas, con su desprecio a medio país, un candidato así haya podido ganar. Trump encarna el fenómeno de la identidad de sustitución que despierta la mundialización. Los vínculos sociales más tradicionales se han destruido. Las iglesias, las familias, los centros de pertenencia más propios del país se han disuelto de modo silencioso (como en otros lugares del mundo) y ha aparecido una nueva América virtual, disfrazada de la América de siempre. Es la América de internet, la de las cadenas de televisión segmentadas, la de los mensajes consumidos en solitario que alimentan los instintos y que no hacen razonar. El pueblo desconcertado, enfadado, dispuesto a comprar chatarra política porque no hay pastores que amplíen su horizonte. Porque pocos hacen frente al descontento con mensajes y experiencias positivas en la base, porque la unidad elemental, el respeto por las instituciones, que hasta hace pocos años era un dogma, algo que pertenecía a la conciencia, ha desaparecido.

En este triunfo del populismo la responsabilidad de los líderes es considerable. Los líderes religiosos no han sabido ver que la amenaza del viejo radicalismo en cuestiones de familia de Clinton era mucho menor que la de un pueblo encandilado por el odio. Los líderes políticos, empresariales y sociales de las dos costas no han sabido ver en qué país viven. Están alojados en sus burbujas universitarias, burbujas de negocios e intelectuales que les alejan del sentir de muchos estadounidenses.

A corto plazo la política que pueda hacer Trump es una incógnita. La esperanza es que la presión institucional y la del partido republicano frene sus promesas xenófobas, proteccionistas, sus inclinaciones prorrusas y sus ocurrencias económicas. Pero a largo plazo es evidente que lo más necesario, en Estados Unidos y en el resto del mundo, es una educación popular que esté a la altura de los retos que ha traído la globalización.

Noticias relacionadas

Cómo vivir en estos tiempos confusos
Especial Guerra · Adriano Dell'Asta | 0
En un mundo dominado por las superpotencias y los sistemas de inteligencia artificial, ¿qué lugar le queda al ser humano? El ser humano, dice el Papa, puede y debe afirmar activamente que todo depende de su elección moral y de su pasión por lo infinito....
22 abril 2026 | Me gusta 0
María Corina Machado en Madrid, ejercer la libertad a la venezolana
España · Isabella García-Ramos Herrera | 2
El 18 de abril, decenas de miles de venezolanos recibieron a María Corina Machado en la Puerta del Sol en Madrid, después de que esta se reuniera con Isabel Díaz Ayuso y recibiera la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid junto con Carolina González, en representación de su padre, el...
21 abril 2026 | Me gusta 4
Mejor comprender que defender a León XIV
Editorial · Fernando De Haro | 0
Trump insulta al Papa y muchos salen en su defensa. Bien. Pero defenderse de Trump no es suficiente. La posición de León XIV nace de algo más hondo que un imperativo moral, y entenderlo es el verdadero desafío....
20 abril 2026 | Me gusta 2
Al otro lado de la Luna: la pregunta que permanece
Mundo · Maurizio Capuzzo | 0
Han llegado hasta el punto más lejano que ha alcanzado el hombre y han regresado hablando no de conquista sino de gratitud. Han visto la Tierra desde fuera y han descubierto algo que la ciencia no sabe explicar. Una pregunta que nos concierne a todos....
15 abril 2026 | Me gusta 0