Este sí es marca España

Cultura · Cristian Serrano
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 461
30 diciembre 2013
Cerrar el 2013 en el ámbito deportivo nos trae un nombre por encima del resto, con permiso de Rafa Nadal. Este año la alegría no vino del fútbol, España no pudo conquistar el único trofeo que le falta: la Confederaciones. El fenómeno de masas este año no nos conquistó. Años de hegemonía española en el motociclismo nos ha dejado la aparición de un catalán dispuesto a escribir junto a su nombre la palabra leyenda.

Cerrar el 2013 en el ámbito deportivo nos trae un nombre por encima del resto, con permiso de Rafa Nadal. Este año la alegría no vino del fútbol, España no pudo conquistar el único trofeo que le falta: la Confederaciones. El fenómeno de masas este año no nos conquistó. Años de hegemonía española en el motociclismo nos ha dejado la aparición de un catalán dispuesto a escribir junto a su nombre la palabra leyenda. En tiempos donde se nos llena la boca con aquello de la “Marca España”, aparece el deporte para educarnos en el sentido del esfuerzo y la superación. Marc Marquez nació en febrero de 1993 para emular al gran Ángel Nieto.

Con cuatro años Roser y Julià, padres de Marc, le regalaron su primera moto. Junto a ellos, para hablar de Marc, hay que mencionar a Emilio Alzamora, su padre en la profesión y manager.

2005 es un año que Marc mira con gratitud: logró entonces lo que a él mismo le parecía imposible, su primera victoria en el campeonato de España.

2008, el año donde los acontecimientos se aceleran: llega al Campeonato del Mundo de 125cc y en Donington Park (Inglaterra), logra su primer podio. La promesa comenzaba a despuntar en los circuitos. ¡Marc tenía 15 años! En 2010 Marquez se proclama campeón del mundo como si de un paseo militar se tratase con 10 victorias y 12 poles, nadie había logrado hasta entonces tantas en una misma temporada. Estamos ante el segundo campeón del mundo más joven de la historia, solo superado por Capirossi.

En 2011 acaba segundo en la categoría de Moto2. La primera plaza que no logró en ese año por culpa de una caída que le impidió estar en las dos últimas carreras, la consiguió en 2012.

El presente año ha significado la explosión deportiva de un tipo al que merece la pena ver correr: desparpajo, habilidoso, valiente, libre y contento. Así es Marc, uno que disfruta en su trabajo, subido encima de la moto, cuya forma de correr nos hace tragar saliva en muchos momentos por lo arriesgado y la dificultad que acarrean muchos de sus movimientos.

El de Cervera ya es campeón, el más joven de la historia en Moto GP. Mientras Lorenzo y Pedrosa esperaban un tú a tú entre ellos, apareció Marc para dejarles anonadados. Y también a nosotros, como espectadores, nos hace vibrar como pocos.

De andares tranquilos, sus 20 años son contrarrestados con la madurez de un auténtico adulto. La velocidad la contragolpea con el caracol, una de sus comidas preferidas.

El 2013 ha sido su año, el 2014 un nuevo reto. Al campeón se le exigirá repetir hazaña, por tanto, la verdadera presión está por venir. Frotemos la lámpara, está apareciendo un genio.

Noticias relacionadas

Con la lámpara encendida
Cultura · Javier Mª Prades López
Publicamos la homilía de Javier Prades durante el funeral de Mikel Azurmendi el pasado 9 de agosto en la parroquia del Espíritu Santo de San Sebastián...
12 agosto 2021 | Me gusta 9