¿Es real el debate sucesorio en el PSOE?

Mundo · Nuria Madrid
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
21 diciembre 2010
Este lunes en Moncloa, copa para los periodistas que informan sobre el Gobierno. Los corrillos en torno a Rubalcaba, más nutridos que los que rodeaban al presidente. En ese ambiente es en el que Zapatero ha asegurado que la decisión de presentarse a las elecciones generales de 2012 ya estaba tomada y que la conocían su mujer Sonsoles y un alto cargo del PSOE. Confidencia del presidente que no supone nada pero que alimenta durante unas horas el periodismo de declaraciones. Parece que todo vale para distraer de una situación económica angustiosa. Las aguas en el PSOE están muy revueltas.

Lo que sucedió en la Ejecutiva Federal antes de ayer es buena prueba de lo cuestionado que está el líder. Le afearon el anuncio de la reforma de las pensiones, cuando estaba obligado a hacerlo. Síntoma de la gran debilidad que sufre el presidente es que un Tomás Gómez, que sólo ha ganado en las elecciones al ayuntamiento de Parla y en las primarias de Madrid, se atreva a pedir primarias para elegir al sucesor al frente del partido. Hasta no hace mucho se daba por seguro que Zapatero acababa la legislatura. Ahora no hay nada claro. La incertidumbre que planea sobre la colocación de la deuda pública podría provocar un cambio en el calendario electoral. Todo está abierto.

El PP tiene una ventaja de 19 puntos pero los propios socialistas piensan que esa ventaja puede ampliarse y que más desgaste les deja en la oposición hasta 2020. Pero todo eso no significa que la carrera por la sucesión haya empezado realmente. Rubalcaba no hace lo que hace para colocarse mejor en esa carrera. Lo hace porque es el único que en este momento puede evitar que el PSOE pierda su suelo natural. A los votantes socialistas de siempre hay que darles un motivo para que no abandonen las siglas que les han acompañado durante toda la vida. Y ese motivo es Rubalcaba. Al hombre que no sólo los socialistas, también parte de la derecha, le han perdonado por los GAL- ahora González viene a revindicarlos con sus medias palabras en Vanity Fair-, se le considera alguien de orden. Hay mucho ruido, sí. Pero es difícil creer que el partido pueda imponer nada a Zapatero por muy mal que esté y que el debate sucesorio se abra realmente antes de la debacle electoral. Ésas eran cosas que sólo pasaban en la derecha.

Noticias relacionadas

El voto y la rabia
Mundo · Javier Folgado
Europa ha suspirado aliviada ante la victoria de Macron en Francia ante las dudas que suponía el europeísmo de Le Pen en un contexto marcado por la amenaza rusa. ...
11 mayo 2022 | Me gusta 2
Una lección desde Ucrania
Mundo · Giorgio Vittadini
Primero la crisis financiera, luego el peligro del terrorismo, después el Covid-19 y ahora, cuando la pandemia parecía menos agresiva, la guerra. Parece que los desastres colectivos nunca tienen fin, y traen una sensación de derrota casi inevitable....
5 mayo 2022 | Me gusta 3
Francia y el sentido posmoderno
Mundo · Ángel Satué
En la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas se palpa el sentir de la Nación francesa. Las primeras preferencias del ciudadano francés. En la segunda vuelta, en cambio, se piensa en términos de mal menor, algo no muy de la diosa Razón pero que coloca presidentes en el Elíseo....
22 abril 2022 | Me gusta 4
Ver la belleza despierta el corazón
Mundo · Emilia Guarnieri
Estamos hechos para la belleza. ¿Pero con qué ánimo podemos hablar de belleza en medio de la guerra de Ucrania? ¿Qué puede arrancarnos de la nada?...
20 abril 2022 | Me gusta 2