Plan de Rescate

¿Es necesaria la injusticia para salvar la riqueza de todos?

Mundo · PaginasDigital
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
30 septiembre 2008
Luis Rubalcaba, catedrático de Economía Aplicada, analiza para Páginas Digital los orígenes y las consecuencias de la crisis financiera internacional.

La Cámara de Representantes ha rechazado el plan de rescate de Bush para hacer frente a la crisis financiera. Hay quien critica que el plan privatice las ganancias y socialice las pérdidas.

Creo que a casi nadie le gusta el plan de rescate. La cuestión a la que muchos no nos atrevemos a dar respuesta es a las consecuencias que podría tener el no hacerlo. Ciertamente en Europa no es necesario nada así, pero en Estados Unidos habría que estudiar bien la situación para poder dar una opinión. Me temo que no existe una respuesta clara. Sin duda una de las razones que no gusta, además de su enorme coste, un billón de dólares se dice, es que ahora todos los contribuyentes americanos tendrán que pagar el exceso de beneficios obtenidos por unos señores que se han enriquecido desmesuradamente. Pensemos que en España se calcula que la crisis inmobiliaria ha hecho ya perder un 30% de las ganancias que las empresas y operadores del sector han obtenido en los años precedentes. ¿Sería adecuado que todos ayudáramos a esas empresas a pagar las pérdidas que tengan este año cuando los beneficios de años anteriores están ya convertidos en grandes fortunas de unos pocos? Además, tampoco es justo el rescate cuando se dirige a unas pocas empresas y no a todas. ¿Por qué se rescata a un banco y a otro se le deja caer? ¿Por qué casualmente las ayudas se dirigen a algunas grandes empresas y a las pequeñas empresas se las deja caer? Este tipo de operaciones de rescate son por definición injustas. La cuestión es saber hasta qué punto resulta necesario realizar una operación injusta para salvar la riqueza de todos. Lo que hay que estudiar es la alternativa al plan de rescate. Varios expertos prevén una crisis como la del 29 de no existir un rescate. 

¿Cuál es el origen último de esta crisis financiera internacional? ¿Ha habido un crecimiento excesivo del crédito por una política monetaria sin respaldo en la economía real?

El origen último de la crisis es complejo y responde a un número variado de causas. No es correcto atribuir la culpa a un exceso de crédito o a un exceso de especulación financiera. La crisis actual tiene raíces en tres aspectos. Uno en la propia economía real que ha resultado muy sesgada hacia el ladrillo en varios países del mundo, también en Estados Unidos, dando lugar a operaciones de inversión y de concesión de crédito excesivamente arriesgadas, como las de la crisis de las subprime. El sistema financiero en Estados Unido ha permitido operaciones sin las debidas garantías de modo que se ha producido una especie de burbuja que ha terminado por explotar. Pero ha sido una burbuja amparada en la economía real de personas, empresas y fondos de inversión que han invertido sus ahorros presentes y futuros en viviendas y otros productos. A partir de aquí tenemos entidades financieras que han buscado obtener rentabilidades máximas a partir de la circulación de deuda y de productos sobre los que no existía una información fiable. La falta de información y transparencia en los mercados ha sido el segundo factor, en mi opinión, que explica la crisis. Falta de credibilidad amparada por gestores y autoridades, que miraban hacia otro lado.

Pero entonces ¿faltaban garantías?

Sí, el tercer elemento ha sido la falta de garantías ante un sistema donde la falta de reglas alimentaba la codicia de los inversores. Posiciones de riesgo excesivo donde la búsqueda de mayor rentabilidad podía justificar todo, pero jugando con los ahorros de los grandes fondos de inversión y de pensiones de millones de personas. Juego en el que los jóvenes operadores financieros han llegado a realizar estrategias incluso sin el conocimiento completo de sus propios jefes en los bancos y fondos de inversión. En España la gestión del riesgo está mucho más sobre las pequeñas operaciones ligadas a controles más estrictos. Por eso tenemos un sistema más robusto que el de Estados Unidos. Y por eso en Estados Unidos, el negocio de la banca de inversión tal como se conocía ha firmado su acta de defunción y a los que quedan –Goldman Sachs y Morgan Stanley, los que tenían cuentas más saneadas- se les permite ahora captar depósitos y operar como banca tradicional. La quiebra de Lehman Brothers y la compra de Bear Stearns y Merrill Lynch a precio de saldo por bancos comerciales son otras caras de la misma moneda. O el recate de la mayor aseguradora de Estados Unidos, AIG, una aseguradora muy solvente pero con una división de productos financieros derivados muy temeraria. Una gestión del riesgo temeraria -empaquetando activos tóxicos en productos financieros aparentemente seguros- les ha hecho a todos demasiado vulnerables como para quedarse solos en un negocio que llevaba 80 años de funcionamiento independiente y sin apenas regulación ni control. En resumen,  que el deseo de obtener más a cualquier precio está ligado a ese vicio tan humano que es la codicia y que en ocasiones puede generar problemas como los actuales: la avaricia rompe el saco.

¿En qué medida la culpa de todo la tienen unos tipos de interés reales de signo negativo?

Han influido pero los factores antes señalados me parecen mucho más importantes. También hay crisis financieras en países y contextos con tipos de interés alto. Es obvio que el exceso del crédito se produce cuando los tipos son atractivos, pero el problema no ha sido tanto de un exceso de crédito como de un descontrol de la gestión del crédito y los productos financieros relacionados. Quizá se hubiera producido igual con menos crédito. De hecho, en los últimos tiempos la falta de liquidez internacional estaba resultando ser el primer problema financiero mundial, y pese a estar así desde hace meses todo ha estallado. Sí que es verdad que el sistema tenía crecientes necesidades de liquidez que en cualquier momento le iban a dejar sin poder ser saciado. No creo que Greespan sea el culpable con la política de tipos bajos en medio de políticas fiscales expansivas. Me parece que los culpables son los banqueros, brokers y reguladores que concedieron o permitieron hipotecas basura sin control y las titularizaron para aumentar sus balances sin que nadie, ni las agencias de rating, también culpables, dijera nada. Y todos aquellos que entraron en el juego, con mayor o menor conocimiento. Se ha vendido basura en cestas de plata y un grupo de personas sin escrúpulos se ha hecho de oro con ello, ante al connivencia de muchos responsables financieros y la falta de información de casi todos.

¿Todo se habría solucionado con más regulación: una regulación más estricta de las subprime, un control de la "titulización de la deuda"? ¿Es eso controlable o en realidad no depende de las normas sino de sentido ético?

Seguramente se podría haber evitado la crisis o, al menos, haber reducido su escala e impacto. Obviamente, siempre que hubiera sido una regulación competente tanto en las autoridades públicas como la autorregulación de los propios bancos y fondos de inversión.

Dice Rato que estamos ante una crisis como la del 29. ¿Es exagerado? ¿Por qué?

No creo que sea una crisis semejante la actual, aunque tiene algunas similitudes. Se parece en que entonces también hubo una burbuja sobre el valor de las acciones: todo el mundo pensaba que subiría sin medida. Como ahora con el valor de las viviendas o de otros activos; o el valor de Internet en abril de 2000, por ejemplo, la otra gran burbuja reciente. Pero respecto al 29, los sistemas financieros son mucho más sólidos. Pérdidas generalizadas sí, retroceso general de las economías, también, pérdidas generalizadas de empleos y patrimonios de un 30% ó 40% no lo creo. No obstante habrá que estar atentos a las bajadas de precios de los activos y la escasez de liquidez, que también sucedieron en el 29. Para muchos economistas fue la falta de liquidez lo que transformó el estallido de una burbuja en una crisis prolongada.

Hay quien reclama que se vuelva al patrón oro para vincular la economía financiera a la economía real. ¿Es descabellado?

El patrón oro complicaría todavía más todo. Con el patrón oro quizá estaríamos ahora como en el 29. No hay más que ver los movimientos actuales de las materias primas, el petróleo e incluso el oro. Entonces sí podríamos entrar en un colapso total del sistema. Me parece absurda la idea. La base del sistema financiero y la economía es la confianza. Mejor luchar por restablecer la confianza en los bancos y en las finanzas con medidas como algunas de las que se están tomando.

¿Cómo va a afectar a España esta crisis?

No lo sé con certeza y no creo que nadie lo sepa. Aunque supongo que puede afectar bastante, porque se junta con la crisis interna que tenemos, también vinculada a la construcción, como en Estados Unidos, pero nosotros con mucha mayor solvencia y credibilidad financiera, aunque nosotros con mayor burbuja en los precios. El problema en España viene de la bajada de precios de la vivienda. El ideal es que bajen poco a poco. Si bajan mucho de golpe los activos de las empresas y los bancos pueden verse mermados y acelerar el hundimiento de algunas parcelas del sistema económico y financiero español. Al problema de la falta de liquidez se puede añadir el de la minusvaloración de los activos. Desde la crisis del 29, las bajadas de precios siempre han preocupado  a los economistas casi más que las subidas. Lo hay que esperar es que los beneficios acumulados de tantos años de bonanza se utilicen para compensar parcialmente las pérdidas actuales y produzcan una bajada paulatina y serena de los precios. No estoy de acuerdo en que cuanto más fuerte sea la caída, más rápida será la recuperación. Pienso todo lo contrario. En todo caso, la economía española y su sistema financiero gozan de relativa buena salud y podría absorberse esta crisis sin un coste excesivo. En la crisis de 2001, España, por primera vez en su historia reciente, sufrió la crisis menos que los países de alrededor. Seguramente ahora caigamos algo más que los países de alrededor, pero no debería ser mucho más. Lo que es seguro es que tenemos crisis para rato y que no estaría mal que finalmente el Gobierno tomara actitudes y medidas adecuadas.

Noticias relacionadas

Paladas de ceniza
Mundo · Fernando de Haro
El trabajo de la misión de la OMS en China para conocer los orígenes del virus nos indica hacia dónde vamos. La misión llegó más de un año después de que todo hubiese empezado. Sus miembros solo pudieron realizar las visitas que les había programado el Gobierno. ...
15 febrero 2021 | Me gusta 5
Ramy Essam, el megáfono de la revolución egipcia
Mundo · Riccardo Paredi
Hace diez años, el 25 de enero de 2011, un joven egipcio de 23 años llamado Ramy Essam salió a la plaza de Tahrir junto a millones de compatriotas pidiendo “pan, libertad y dignidad”. ¿Qué le diferenciaba del resto de manifestantes? Su guitarra y su voz. ...
29 enero 2021 | Me gusta 2
Una ayuda para levantarnos
Mundo · Francisco Medina
El pasado 31 de diciembre se publicó en el Boletín Oficial del Estado un Real Decreto-Ley (el Real Decreto-Ley 36/2020, de 30 de diciembre), conteniendo una serie de medidas destinadas, en principio, a la ejecución del llamado Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, así como a la...
15 enero 2021 | Me gusta 4
Cuando “muere” la verdad, solo vale una presencia
Mundo · Luca Doninelli
Leo siempre con gran interés los editoriales de Páginas Digital y me ha llamado mucho la atención el de esta semana, “En el Capitolio el fin de un mundo”, que tal vez merecería un verbo en el título para quitar de la cabeza al lector la idea de que en el Capitolio solo se haya acabado “un...
15 enero 2021 | Me gusta 2