Entre el fascio oculto y las lenguas andaluzas

El pasado fin de semana, María Jesús Montero, que no sabe ya a qué agarrarse en la larga precampaña electoral andaluza, prometía que si gobierna va a impulsar una “ley de las lenguas andaluzas”. Como si Andalucía, fuera Cataluña o el País Vasco. Estas posiciones en las que se ha metido ahora Montero son las posiciones de un partido que se llama Nación Andaluza, que reclama la independencia de Andalucía, que reclama el reconocimiento del andaluz como lengua y que tiene un 0.08% de los votos en las elecciones. Las encuestas dicen que Montero va a quedarse por debajo del 20% del voto y que va a bajar de 30 a 25 o 27 diputados. El PSOE se puede quedar muy cerquita de Vox en las elecciones andaluzas.
A María Jesús Montero le tocó defender el acuerdo de financiación singular al que llegaron Junqueras y Sánchez después de Reyes. Ese acuerdo de financiación ha tenido bastante que ver con el batacazo de Pilar Alegría en Aragón, con el desgaste del voto socialista, con los malos pronósticos para Andalucía. Sánchez le regaló a Junqueras, condenado por sedición y malversación, una foto Moncloa y le regaló el anuncio de un modelo de financiación autonómica que si se aprobara, que no se va a aprobar, supondría un claro trato de favor para Cataluña. Pero Junqueras no está contento. El viernes, a la vuelta de un viaje a la India, Sánchez se reunió en secreto con Junqueras.
En esa reunión en la que no hubo transparencia, Sánchez y Junqueras negociaron el apoyo de Esquerra a los presupuestos en Cataluña, que ya es llamativo que Sánchez negocie los presupuestos de Cataluña en Moncloa y no negocie los suyos. Junqueras le exigió a Sánchez garantías de que se iba a ceder a Cataluña el 100% del IRPF porque eso se pactó para la investidura de Illa. Pero Junqueras no quedó satisfecho con las garantías que le daba Sánchez.
Junqueras igual cambia de opinión, ha dejado la puerta abierta. Illa dice que el modelo de financiación lo puede defender desde Algeciras hasta Girona. La que no puede defenderlo y lo está defendiendo es María Jesús Montero por eso tiene un desgaste electoral grande.
La debacle que pronostican las encuestas del PSOE en Andalucía no lo capitalizan los partidos que están a su izquierda. El pasado fin de semana se celebró el esperado relanzamiento de parte de los partidos a la izquierda del PSOE, del viejo/ nuevo Sumar: Comunes, Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida es el nuevo Sumar, que es el mismo Sumar sin Yolanda Díaz.
Sumar como partido empezó en 2022 con aquello que Yolanda Díaz llamaba el proceso de escucha. Entonces Yolanda Díaz era la coordinadora de Podemos en el Gobierno. Podemos entró en el Congreso de los Diputados en 2015 con 69 diputados. Según las encuestas, en este momento Sumar y Podemos tendrían 15 diputados, de 69 a 15 diputados. El nuevo/viejo Sumar no ha concretado quién es el nuevo líder, cuál va a ser la marca y cuales son sus principios programáticos. La presentación tuvo mucho de terapia de grupo, hubo muchas referencias a Vox y hubo “orgullo antifascista”, por llamarlo de alguna manera. La ministra de Sanidad, Mónica García, que tiene a los médicos en huelga, habló de un “fascio oculto favorecido por Vox y el PP”.
Un partido mimetizado con Vox. Falta la última parte de este corte. Fascismo oculto. En eso está la izquierda española, buscándose en la lucha contra el fascismo durmiente y en la defensa de las lenguas andaluzas.

0

2
