Cisne negro

El triunfo del instinto

España · Juan Orellana
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
3 octubre 2013
Esta película del siempre excéntrico Darren Aronofski vuelve a un tema inagotable y universal: el misterio de la creación artística. Se aproxima a él desde la experiencia de una bailarina de danza clásica, Nina, que se ve ante la oportunidad de protagonizar una versión muy personal de El lago de los cisnes. Para ello deberá sufrir la rivalidad de sus compañeras Lily y Beth, la presión de Thomas, el director de la compañía, y el celo asfixiante de una madre superprotectora. Pero el verdadero enemigo de Nina es ella misma y su compleja psicología.

Lo central del film es que sitúa una concepción maniquea del ser humano en el núcleo de la experiencia artística. Al igual que el cisne blanco y el negro representan formas opuestas en El lago de los cisnes, Nina tiene un lado "correcto", perfeccionista, dócil y recatado, y otro oscuro, sensual, agresivo y letal. Esta bipolaridad, versión moderna del Dr. Jekill y Mr. Hyde, no es más que una actualización de las categorías psicoanalíticas: Nina tiene sus impulsos instintivos (el ello freudiano) reprimidos por una autocensura brutal (su superego) que tiene su origen en la interiorización de una figura materna dominante y castradora. Añádase a eso una ausencia absoluta de la figura paterna y tenemos finalmente un cóctel emocional explosivo.

Lo más discutible del film es que sitúa la expresión artística exactamente ahí: en la liberación del poder subyugador del superego en aras de una explosión de los instintos, fundamentalmente sexuales, como si se tratara de una transposición del método Stanislavski al mundo de la danza. Es evidente que el personaje de Nina necesita madurar, desprenderse del control enfermizo de su madre y romper el corsé emocional que ella misma se ha impuesto; pero supone un gran reduccionismo limitar la expresividad artística dentro de ese perímetro.

La cinta está narrada en lenguaje muy moderno: excesiva cámara en mano, una fotografía de mucho grano, montaje vibrante… y todo ello al servicio de una portentosa Natalie Portman que da lo mejor de su carrera. Aronofski abusa de las metáforas oníricas del inconsciente, que rompen el tono realista del film y subrayan un suspense casi terrorífico que ensombrece el film. En fin, una película muy personal, tan brillante en su estilo como oscura en sus propuestas.

Noticias relacionadas

¿Reformar la Constitución?
España · Javier Folgado
Hagamos un ejercicio sobre algunos de los temas que más urgen en España y que tendremos que afrontar en los próximos años: ...
9 diciembre 2021 | Me gusta 2
La libertad, Sancho…
España · Gabriel Richi Alberti
Con motivo del 80 cumpleaños del cardenal Angelo Scola el 6 de noviembre, la edición francesa de la revista Communio ha publicado un número especial para rendirle homenaje, donde se incluye este artículo...
5 noviembre 2021 | Me gusta 2
El video del homenaje a Mikel Azurmendi
España · PD
Ya puedes ver el video del homenaje organizado por Páginas Digital junto con la Fundación Pablo VI con el título “Un hombre de razón y corazón abiertos” ...
29 octubre 2021 | Me gusta 1
¿Diez años de silencio de ETA?
España · Juan Carlos Hernández
Hace diez años la banda terrorista anunciaba el cese definitivo de su actividad armada. Dejaba tras de sí cientos de asesinatos, miles de exiliados, una huella de dolor imborrable y una sociedad con mala conciencia ya que en su inmensa mayoría miró a otro lado quizá en muchas ocasiones por...
26 octubre 2021 | Me gusta 2