El arte en revolución

Cultura · Catalina Martin Lloris
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 33
18 marzo 2019
Entonces, ¿qué es el arte? ¿Es representación de la realidad o expresión de los sentimientos? ¿Qué busca el artista: quiere representarnos un objeto o conmovernos? Estas son las preguntas que, igual que Tolstoi en 1898, puede hacerse el espectador de hoy cuando visita la exposición “De Chagall a Malévich. El arte en revolución”. Las respuestas las encontramos en la propia exposición cuya selección de obras es apabullante.

Entonces, ¿qué es el arte? ¿Es representación de la realidad o expresión de los sentimientos? ¿Qué busca el artista: quiere representarnos un objeto o conmovernos? Estas son las preguntas que, igual que Tolstoi en 1898, puede hacerse el espectador de hoy cuando visita la exposición “De Chagall a Malévich. El arte en revolución”. Las respuestas las encontramos en la propia exposición cuya selección de obras es apabullante.

Tras la Revolución Industrial, las sociedades que participaban de ella sufren una transformación cultural animadas por el sentimiento de optimismo y una idea de progreso permanente. El arte no se queda al margen. Los artistas también quieren ser partícipes de esta modernidad, quieren crear un lenguaje nuevo con el que, tanto ellos como los espectadores, puedan sentirse identificados. El arte tradicional, el arte mimético queda relegado a las academias. Es así como, gracias a las vanguardias, en 1900, los artistas ofrecen a la sociedad un lenguaje pictórico en el que el hombre moderno se siente correspondido. Se abre la posibilidad de una nueva captación del mundo. En 1904 el fauvismo libera al color de su función descriptiva y le da un valor expresivo, en 1907 el cubismo hace partícipe al espectador de la obra, y más tarde en 1914, Kandinsky, a través de la abstracción, elimina la representación mimética como objetivo primordial. El arte ya no se reduce a ser reflejo de la realidad, sino que quiere transformarla.

En la exposición de la Fundación Mapfre observamos un arte en revolución y al mismo tiempo una revolución en el arte. Es arte en revolución porque los cambios profundos de la sociedad tendrán su reflejo en los temas y es revolución en el arte porque a partir de este momento el arte nunca volverá a ser el mismo. Las vanguardias del siglo XX nos abren la puerta a toda la transformación artística que vivimos en la actualidad. Suponen el camino hacia la cultura visual contemporánea. Este camino se refleja en la muestra a través de la obra de dos artistas opuestos plásticamente: Chagall, más narrativo y lírico, que nos cuenta historias llenas de poesía; y Malevich, más radical, que defiende la supremacía de la nada, del no objeto, de la esencia del arte. Con él el arte se libera de lo superfluo, de lo anecdótico, de lo descriptivo y llega directo a la emoción, a la sensación, a la expresión.

Estos artistas produjeron un cambio de régimen y de paradigma. Ayudaron a una transformación en la forma de ver el mundo. No sólo ellos. Fue un proyecto colectivo. Los artistas que acompañan a Malevich y Chagall en esta muestra se anticiparon e ilustraron la revolución de octubre que se produjo posteriormente en 1917. Pero ellos ya habían vivido antes ese cambio. Una revolución que no supo comprenderlos. De hecho, posteriormente, en 1920 el nuevo régimen totalitario no compartirá su apuesta por la libertad. Muchos emigrarán y algunos, incluso, acabarán en campos de concentración. La libertad siempre está en riesgo.

Noticias relacionadas

Un Hemingway inglés
Cultura · Silvia Guidi
Se acaban de cumplir treinta años de la muerte de Graham Greene, un escritor que sabía ver “la belleza que existe de verdad, no imaginaria, en lo que todos, convencionalmente, consideran y llaman feo, torcido, desagradable”....
6 mayo 2021 | Me gusta 0
La dificultad para ver a Cristo
Cultura · Angelo Scola
El nuevo dios con minúscula nos domina hasta tal punto que corremos el riesgo de volvernos incapaces de captar el misterio. Pero hay una alternativa...
8 abril 2021 | Me gusta 5