Dice Becciu: es un poco extraño….

Mundo · José Luis Restán
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
6 mayo 2013
El pasado 1 de mayo el Boletínoficial de la Sala Stampade la Santa Sedepublicaba a las 12h una entrevista concedida por el Sustituto de la Secretaríade Estado, Angelo Becciu a L'OsservatoreRomano. Los temas abordados no eran para dejar indiferentes a losvaticanistas, pero todavía menos el singular procedimiento, indicativo de laimportancia y resonancia que se pretendía dar a esta pieza. En este caso bienpuede aceptarse aquello de que "el medio es el mensaje". 

La verdad es que la entrevista escristalina y no esconde el deseo de rebatir punto por punto, desde la cúspidevaticana, una serie de interpretaciones ideológicas, lecturas fantasiosas yproyectos personales o de grupo, que han acompañado como un coro desafinado lasúltimas semanas en la Santa Sede. Elchirrido ha sido intenso a pesar de lo que algunos consideran como una "luna demiel" de los grandes medios con este primer tramo del pontificado de Francisco.Los temas abordados por el arzobispo Becciu se refieren a la anunciada reformade la Curia, el significado del grupo de ocho cardenales nombrados paraaconsejar al papa y el futuro del IOR (conocido con cierta simpleza como BancoVaticano). Materias para no dejar indiferente a los opinion makers vaticanos, muy activos en estos últimos dos meses. Muy posiblemente la inmensa mayoría delpueblo fiel ha vivido y vive con sencillo gozo exento de polémicas losacontecimientos eclesiales desde febrero, pero tampoco hay que descartar elimpacto que a medio plazo pueden tener ciertas cantinelas.

El estilo de las respuestas esfranco e incluso irónico, por ejemplo cuando se refiere a la catarata de ideaspublicadas sobre la futura reforma de la Curia, algo que Mons. Becciu considera"un poco extraño", porque "el Papa aún no se ha reunido el grupo de asesoresque ha elegido y ya llueven los consejos…". Consejos que nadie ha pedido, lefaltó decir al Sustituto, pero se entiende. Y además deja negro sobre blanco unaviso, porque la facundia también ha alcanzado a notables miembros de la Curia:todos los responsables de los distintos dicasterios continúan en funcioneshasta nuevo aviso (donec aliterprovideatur), ya que el Santo Padre quiere tomarse tiempo para la reflexióny la oración, y comprender así mejor cuál es la situación. Así puessobre la Curia no hay emergencia, el Papa quiere estudiar bien las cosas y nodesea que nadie le suministre recetas precocinadas (especialmente aquellos alos que no se les ha pedido).

De mayor enjundia si cabe es elasunto del que algunos llaman ya el G8 cardenalicio. Sobre esto el péndulo ha osciladoentre el entusiasmo de quienes ven una redefinición democrática de la Iglesia yel escándalo de los que no se recatan a la hora de acusar de una demolición delpapado. Mons. Becciu responde que "se trata de un órgano consultivo, no de tomade decisiones, y realmente no veo cómo la elección del Papa Francisco pondríaen duda el primado". Sin embargo aclara que "se trata de un gesto de granimportancia, que quiere dar una señal clara acerca de las formas en que elSanto Padre ejerce su ministerio". Preguntado sobre si la función de aconsejarno resulta un tanto genérica, responde que "debe ser interpretada desde unaperspectiva teológica" y que en la historia de la Iglesia "asesorar tiene unafunción de importancia absoluta para ayudar al superior a discernir… a entenderlo que el Espíritu pide a la Iglesia en un momento histórico determinado". Paralos enfadados, Mons Becciu reserva este comentario: "sin esta referencia (alpapel del consejo) no se entiende nada sobre el verdadero significado degobierno en la Iglesia".

La otra cuestión abordada se refiere al  IOR, el Instituto para las Obras de Religión,y a la leyenda urbana de que podría ser suprimido. Una vez más Becciu habladirectamente en nombre del Papa en la entrevista, para decir que Francisco "sesorprende de que se le atribuyan frases que nunca  ha dicho y que se tergiverse su pensamiento".Sobre el IOR, el Papa realizó una mención durante una homilía sin papeles enSanta Marta, en la que recordó que "la esencia de la Iglesia consiste en unahistoria de amor entre Dios y los hombres, y cómo las diferentes estructurashumanas, incluida la IOR, son menos importantes". Así pues se trataba de unainvitación a no perder de vista la naturaleza esencial de la Iglesia, referidaal IOR porque en la Misa participaban varios empleados de dicho instituto. Peroen ningún caso de un anuncio de demolición. Y es que últimamente algunosdemoledores confunden la realidad con sus pensamientos.  

Noticias relacionadas

El “regalo” que una generación de jóvenes pide a la política
Mundo · Filippo Campiotti
Esta carta se publicó originalmente en Il Sussidiario el 23 de marzo. Es la carta de un joven ingeniero que propone una nueva forma de hacer política. Aunque se refiere a la política italiana, lo que dice es muy pertinente también para la política española....
6 abril 2021 | Me gusta 3
El realismo de la fraternidad
Mundo · Michele Brignone
La visita del Papa a Iraq ha sido una inyección de esperanza para una población probada durante décadas de guerra. Frente a los males del país, Francisco ha señalado el camino del desarme de los corazones...
24 marzo 2021 | Me gusta 3
El Papa y el islam. Tres pilares de un magisterio
Mundo · Andrea Tornielli
Un hilo conductor une los discursos de Bakú, El Cairo y Ur, señalando la necesidad de una auténtica religiosidad para adorar a Dios y amar a los hermanos, y de un compromiso concreto por la justicia y la paz...
21 marzo 2021 | Me gusta 2
Hablarse de corazón a corazón
Mundo · Giovanna Parravicini
La historia favorece un tiempo nuevo, sobre todo en el diálogo interreligioso. Un tiempo de encuentros donde se puede hablar de corazón a corazón...
5 marzo 2021 | Me gusta 3