Cuando falta la carnalidad del encuentro

Mundo · Daniele Mencarelli
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 58
16 marzo 2020
Anoche saludé a mis padres por videollamada. Viven a unos cientos de metros de mi casa y nunca habría imaginado tener que usar la tecnología para hacer lo más natural del mundo, algo que suelo hacer personalmente, en carne y hueso. Un saludo, una mirada de afecto mutuo.

Anoche saludé a mis padres por videollamada. Viven a unos cientos de metros de mi casa y nunca habría imaginado tener que usar la tecnología para hacer lo más natural del mundo, algo que suelo hacer personalmente, en carne y hueso. Un saludo, una mirada de afecto mutuo.

Saludo hubo, pero no esa satisfacción inconsciente con la que solía salir de casa de mis padres. Solo ahora puedo darme cuenta. La satisfacción que nace del contacto, de la maravillosa carnalidad del amor, del abrazo de la sangre.

No son tanto palabras lo que falta en este momento, sino cuerpos, caricias, besos. Sobre todo los de nuestros padres, el mayor grupo de riesgo. Las palabras resisten, como los discursos, las teorías, pero no sabemos qué hacer con ellas cuando nos falta, como ahora, la presencia tangible que las hace vivas.

Sin presencia, el hombre se habla a sí mismo, corre el riesgo de caer en tópicos, banalidades. Un abrazo es un abrazo, dice sin decir, desvela la ternura por quien tenemos delante al mismo tiempo que nos recuerda la propia. El abrazo de un padre y de una madre.

Hace unos días, en elmundo.es, Julián Carrón ponía como ejemplo precisamente la figura materna como antídoto al miedo. El niño corre hacia su madre para superar y vencer sus miedos. Una presencia, por tanto. La completitud de uno en el otro, en quien acrecienta con su acogida nuestras capacidades y certezas. Un método, como señalaba acertadamente Carrón, válido siempre, que muestra cómo el encuentro con quien testimonia y reaviva la presencia de Dios es el único método que tenemos para derrotar realmente a nuestros miedos en este momento, que son nuestros miedos de siempre.

Esta obligada distancia entre unos y otros puede ser útil para hacernos reflexionar justamente sobre este tema. La carnalidad de la presencia. La carnalidad del amor como instrumento de revelación. Pero, más a fondo aún, lo que estamos viviendo nos debe hacer preguntarnos si nuestra vida está realmente abierta al encuentro y acogida de esa Presencia, y a su grandeza. No se trata de una teoría sobre el vivir, ni una doctrina carente de cuerpo y sangre, sino el acontecimiento de un encuentro que derrote nuestros miedos, de niños eternos que buscan quien los complete.

Algo supremo y sencillo, como el abrazo de un padre y una madre, porque solo así puede existir, porque solo así podemos verificar en nuestra vida ese sentimiento de esperanza más fuerte que todo lo demás. Más fuerte que la muerte, que la enfermedad. Más fuerte que estos días de obligada distancia que nos sorprenden más desnudos y más solos. La presencia carnal del encuentro, porque sobre eso se apoya el universo entero.

L`osservatore romano

Noticias relacionadas

Putin se llama Catalina
Mundo · F.H.
Sofía de An-halt-Zer-bst era su nombre. Pero de eso nadie se acuerda. Llegó con 15 años a Moscú, se convirtió al cristianismo ortodoxo y se cambió de nombre: se llamó Catalina. De ese nombre sí se acuerdan muchos porque fue Catalina la Grande. ...
25 enero 2022 | Me gusta 4
El invierno afgano
Mundo · Claudio Fontana
Un millón de niños muertos. Es la previsión del impacto del invierno en Afganistán que formuló la ONU en septiembre. Estamos en diciembre, el invierno ha llegado y empieza a hacerse notar....
22 diciembre 2021 | Me gusta 1
El corazón agudiza el ingenio
Mundo · Maurizio Vitali
“Hoy el mundo y Polonia necesitan hombres de corazón grande, que sirvan con humildad y amor, que bendigan y no maldigan, que conquisten la tierra con la bendición”. Esta frase es del polaco san Juan Pablo II, que la pronunció en 1999 y que ahora recordaba Francisco....
24 noviembre 2021 | Me gusta 3
La primacía del Derecho europeo
Mundo · Ángel Satué
“La cooperación entre naciones, por importante que pueda ser, no resuelve nada. Lo que hay que buscar es una fusión de los intereses del pueblo europeos, no solo mantener un equilibrio entre esos intereses”, dijo Monnet. ...
24 noviembre 2021 | Me gusta 3