Atrevernos (a educar) con la ideología de género

Mundo · José Luis Restán
Me gusta 1.603
16 noviembre 2016
El cardenal Willem Eijk, arzobispo de Utrech, es uno de los mayores expertos del momento en cuestiones bioéticas. Con algo de humor podría decirse que “ha sido cocinero antes que fraile”, ya que fue médico antes de recibir la ordenación sacerdotal. Hace unos días su palabra, oída y buscada en muchos lugares, provocó un cierto respingo al apuntar desde Oxford la “necesidad de una Encíclica u otro documento magisterial para frenar el avance de la ideología de género entre los creyentes”. 

El cardenal Willem Eijk, arzobispo de Utrech, es uno de los mayores expertos del momento en cuestiones bioéticas. Con algo de humor podría decirse que “ha sido cocinero antes que fraile”, ya que fue médico antes de recibir la ordenación sacerdotal. Hace unos días su palabra, oída y buscada en muchos lugares, provocó un cierto respingo al apuntar desde Oxford la “necesidad de una Encíclica u otro documento magisterial para frenar el avance de la ideología de género entre los creyentes”. El cardenal holandés reconocía que el magisterio eclesial es nítido al respecto, pero en seguida advertía (con conocimiento de causa) que la presión ambiental, la intolerancia creciente y la costumbre social hacen que muchos católicos cedan poco a poco a la persuasión de la ideología de género. Una verdad evidente, que ha tenido el valor de decir en voz alta.

Evidentemente no faltan pronunciamientos episcopales de distinto tenor al respecto. Por su parte Benedicto XVI dedicó su último discurso a la Curia, en la navidad de 2012, a este desafío trascendental, con una intervención que convendría retomar y desarrollar. En cuanto a Francisco, no han faltado reiterados pronunciamientos, en términos muy contundentes, sobre la colonización ideológica que supone y el daño que provoca en nuestras sociedades. Dicho esto, tendría pleno sentido un nuevo documento magisterial de alto rango, puesto que estamos ante una materia caliente, con graves implicaciones antropológicas, éticas y culturales.

Pero el riesgo, más aún, el daño actual al pueblo cristiano que señala el cardenal Eijk, no puede combatirse sólo con una clarificación doctrinal y un discurso cultural a la altura de este desafío (que me adelanto a considerar absolutamente necesarios, también en la predicación habitual en nuestras parroquias). La respuesta, una vez más, es una educación con toda la amplitud de su significado. Hace días comentaba a un grupo de profesores, afligidos por este gran problema de nuestra época, que es relativamente sencillo encontrar materiales o expertos capaces explicar adecuadamente los diversos elementos implicados en la ideología de género. Pero es mucho más arriesgada y exigente la tarea de educar a nuestros niños y jóvenes (y a nuestros amigos y compañeros, ¿por qué no?) en el significado y valor de la diferencia sexual, en la belleza del matrimonio y de la familia. El papa Francisco ha subrayado que el testimonio de ese valor y esa belleza es la forma adecuada de abrir brecha en el muro de la ideología de género. Teniendo claro que no se puede reducir el testimonio a buen ejemplo o a complicidad afectiva; el testimonio porta consigo sus razones, que se deben desvelar con paciencia y teniendo en cuenta la situación humana, la razón y la libertad de aquel con quien nos encontramos.

La presencia cristiana está tejida siempre con hechos y palabras que se reclaman mutuamente, también en este campo que toca una fibra especialmente delicada de nuestra existencia, porque tiene que ver con nuestro deseo de felicidad, de compañía y de plenitud afectiva. Bienvenido sea ese documento auspiciado por el cardenal que puede ayudarnos de tantas formas, pero que no nos ahorrará el trabajo de la educación, del testimonio a campo abierto, del encuentro cuerpo a cuerpo con la necesidad del otro, con su búsqueda y sus extravíos.

Noticias relacionadas

Cuatro años de guerra en Ucrania: Europa despertó
Mundo · Ángel Satué | 0
La guerra en Ucrania ha actuado como catalizador de una transformación sin precedentes en la Unión Europea: en apenas cuatro años, Bruselas ha pasado de reaccionar a la agresión rusa a sentar las bases de un auténtico mercado interior de defensa. ...
24 febrero 2026 | Me gusta 2
Falta poco para el ataque a Irán
Mundo · Claudio Fontana | 0
Entre avances diplomáticos en Ginebra y crecientes despliegues militares, la frágil negociación entre Estados Unidos e Irán se asoma peligrosamente al abismo de una guerra regional de consecuencias imprevisibles....
23 febrero 2026 | Me gusta 0
Navalny, memoria de un sacrificio
Mundo · Adriano Dell'Asta | 0
Las discusiones, los análisis y la confusión de opiniones sobre su legado corren el riesgo de ocultar el hecho puro e indiscutible de que un hombre ofreció libremente su vida por la verdad. Recordamos a Navalny en el segundo aniversario de su muerte....
18 febrero 2026 | Me gusta 5