Aborto y relativismo
24.02.2009
Y es que si nadie aceptaría que un funcionario dijera: "Estoy personalmente en contra de la esclavitud y el racismo, pero no puedo imponer mis convicciones personales en el ámbito legislativo". Del mismo modo, ninguno de nosotros debe aceptar que un funcionario declare: "estoy personalmente en contra del aborto pero no puedo imponer mis convicciones personales en el ámbito legislativo". Desgraciadamente algunos de nuestros diputados practican este doble juego.
Noticias relacionadas
“La guerra es paz”: Orwell está más vivo que nunca0
Desde la censura en Estados Unidos hasta las guerras en Gaza e Irak: los tres lemas del Ministerio...
Nueva serie El Quijote, una mirada sobre lo humano – I0
El Quijote, una mirada sobre lo humano es la primera entrega de una serie de artículos sobre la...
Solo por un amor. Reseña de «Mourinho», la nueva serie de Netflix0
Un hombre con mil facetas. Criticado, odiado, pero también querido. La nueva serie documental...
La cicatriz de Ulises0
El viaje, el sentimiento de culpa, Ítaca, Penélope y la destrucción de Troya. La búsqueda de un...




