Aborto y relativismo
24.02.2009
Y es que si nadie aceptaría que un funcionario dijera: "Estoy personalmente en contra de la esclavitud y el racismo, pero no puedo imponer mis convicciones personales en el ámbito legislativo". Del mismo modo, ninguno de nosotros debe aceptar que un funcionario declare: "estoy personalmente en contra del aborto pero no puedo imponer mis convicciones personales en el ámbito legislativo". Desgraciadamente algunos de nuestros diputados practican este doble juego.
Noticias relacionadas
Es más fácil0
Vivimos en una sociedad en la que ya no queda casi tiempo para el tiempo. Jesús Terrés reflexiona...
Lo que nos falta0
De Byung-Chul Han a Rodin, pasando por José Jiménez Lozano: la vida no es bella a pesar de sus...
La cicatriz de Ulises0
El viaje, el sentimiento de culpa, Ítaca, Penélope y la destrucción de Troya. La búsqueda de un...
Homero y nosotros0
www.paginasdigital.com publica la primera colaboración de Miguel García-Baró, uno de los pocos...

0



8