La parte de los ángeles

España · Juan Orellana
Me gusta 0
3 octubre 2013
El director británico Ken Loach, máximo representante del cine europeo de extrema izquierda junto al griego Costa-Gavras, recupera la mirada de sus mejores películas con La parte de los ángeles, premiada en los festivales internacionales de Cannes y San Sebastián. De la mano de su guionista habitual, Paul Laverty, nos brinda una historia humana de redención que deja de lado las veleidades marxistas que caracterizan gran parte de su filmografía. Sin embargo, Loach no abandona el terreno que le es más familiar y al que ha dado toda su vida, el del cine social comprometido: las vicisitudes de los más desfavorecidos, que luchan para salir adelante en la vida de la mejor forma posible. En este caso los protagonistas no son los parados, ni los obreros, ni los inmigrantes,... sino los delincuentes obligados a trabajos sociales en conmutación por su pena. El protagonista es Robbie (Paul Brannigan), un tipo pendenciero y de mala vida que desea reconducir su existencia al enterarse de que va a ser padre. Le acompañan Rhino, Albert y Mo, unos perdedores que también tratan de navegar hacia mejor puerto. El encargado judicial del grupo, Harry (John Henshaw) es como un padre para ellos, y especialmente para Robbie, al que va a ayudar mucho más allá de sus obligaciones legales.

La parte de los ángeles está atravesada de un cierto tono cómico, que se agradece, y que compensa la violencia de algunas imágenes y la dureza de determinadas situaciones. En realidad, el film es como una versión social y posmoderna de Los miserables: trata de un delincuente que, agradecido por las segundas oportunidades que en este caso Harry y Leonia, su novia, le dan, se jura a sí mismo no volver a hacer daño a nadie, y dar a su hijo y a Leonia una vida digna. Como el Jean Valjean de Victor Hugo, también a Robbie le van a perseguir quienes no quieren que su vida cambie y que ni siquiera están dispuestos a creer en ello.

La película ofrece una mirada muy positiva sobre la capacidad del ser humano de reconstruirse cuando se siente acogido, y cuando comprende que la vida le da más de lo que merece. Además propone la paternidad como camino de maduración. Se trata por tanto de una cinta en la que prevalece la esperanza de una redención posible, una película que exalta los vínculos profundos entre las personas y la responsabilidad de unos sobre otros.

El estilo cinematográfico del film es el clásico estilo de Ken Loach de toda la vida: su forma de encuadrar, su puesta en escena, su dirección de actores,… en un film absolutamente británico, pero también universal. Ojalá esta cinta suponga un carpetazo definitivo al cine de adoctrinamiento ideológico.

Noticias relacionadas

El dilema del PP
España · Juan Carlos Hernández | 0
Mis amigos del PP se dividen en dos: los que creen que el partido debe llegar a un entendimiento con Vox y los que, por el contrario, creen que el partido de Feijoó debe marcar distancia con los de Abascal....
25 febrero 2026 | Me gusta 2
Entre el fascio oculto y las lenguas andaluzas
España · Carmen Martínez | 0
El mal pronóstico para la izquierda en las elecciones andaluzas, termómetro de la situación en todo el país, provoca desvaríos. El nuevo/viejo Sumar no concreta su propuesta y no tiene capacidad para evitar la crisis. ...
24 febrero 2026 | Me gusta 1
Vox es como el rearme nuclear
España · Carmen Martínez | 1
Sánchez dice que el problema de frenar el rearme nuclear no es de derechas ni de izquierdas pero ante la irrupción de Vox no usa el mismo criterio....
17 febrero 2026 | Me gusta 0
La curiosa humanidad de un presidente
España · Juan A. Pérez Morala | 0
No se acierta a comprender por qué no hay un acuerdo de Estado que promueva una inmigración legal, controlada, regulada desde el origen, que dé satisfacción y dignidad personal al inmigrante....
13 febrero 2026 | Me gusta 2