Objetando por la libertad
04.09.2008
Más de 435 padres vascos, número en aumento, no hemos delegado en el Estado la educación moral de nuestros hijos, uno de los fines de Educación para la Ciudadanía aunque sus impulsores quieran disfrazarla como una educación para los derechos humanos. Con esta Ciudadanía se busca, basta leer los preámbulos de los decretos, adoctrinar a los alumnos en una nueva moral que cambia, entre otras, la caridad y el amor en que algunos queremos educar a nuestros hijos por el buenismo y el relativismo. Porque la caridad y el amor son más grandes, más verdaderos y más humanos, recordando a aquellos revolucionarios, decimos ¡No pasarán! y ¡Ni un paso atrás!".
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