Noche de vino y copas
03.10.2013
La película combina el realismo dramático con innumerables situaciones surrealistas y con elementos de realismo mágico. Tampoco faltan escenas de sexo explícito que limitan el público objetivo. Estos ingredientes están combinados con cierta inteligencia y frescura, a los que se suma una buena dirección de actores. Sin embargo, a pesar de sus propuestas llenas de luminosidad (relaciones paterno-filiales, reconciliación, autoestima, búsqueda de sentido a través del amor…), la tesis final relativiza el valor del matrimonio, desdramatiza el proceso de divorcio, y desemboca en un utópico todo vale de supuesto happy end.
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