Mensaje…
28.02.2013
Sus palabras y sus gestos me acompañarán siempre, y ahora más aún unidos, en comunión, a través de la oración. Su testimonio, obedeciendo a lo que Dios le pide en estas circunstancias, es para mi una de las mejores enseñanzas y el mayor regalo que el Señor me dona a través suyo; un testimonio con el que Dios me dice que Él está y actúa en nuestra vida. Gracias infinitas por su vida enamorada de Cristo y la Iglesia, y gracias por su paternidad".
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