Martha Marcy May Marlene
03.10.2013
La impresionante interpretación de Elizabeth Olsen y una puesta en escena con mucho estilo contribuyen a clavar en la butaca al espectador ante este drama psicológico con aire de thriller, que no sólo retrata con precisión el perfil de un lavado de cerebro, sino que se puede leer como una inquietante metáfora de nuestra sociedad. A pesar de la dureza de muchos momentos, se agradece que el director no se regodee en ellos y ponga siempre en el centro el conflicto humano de los personajes. Una cinta muy interesante para espectadores exigentes.
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