Caso Urdangarín
La democracia española es muy joven. Algo más de tres décadas no han sido tiempo suficiente para que se consoliden sus instituciones. Algunas de ellas, que en la transición y en el período constituyente nacieron con una excelente impronta ideal, se han ido degradando. Tenemos el ejemplo del Tribunal Constitucional o del gobierno de los jueces. Y la Jefatura del Estado no es ni menos joven ni está menos expuesta que las demás.
Joven democracia, joven monarquía
12.12.2011
No había ninguna objeción teórica que impidiera que España fuera una república. Si la había histórica, las dos repúblicas que han existido en nuestro país han acabado como el rosario de la aurora. Contra todo pronóstico, contra el de Franco y contra el de la oposición al franquismo, Don Juan Carlos supo liderar la transformación de la dictadura en una democracia, de la ley a ley. Razón suficiente para que personalmente tuviera la legitimidad de ser Jefe de Estado como Rey de todos los españoles.
No conviene que cuando está más cerca su sucesión esa legitimidad se vea deteriorada. Por la tranquilidad de todos. Por eso hay errores que conviene evitar.
Noticias relacionadas
Elecciones para sanear0
Páginas Digital analiza, con la ayuda de profesores de Derecho canónico —algunos de los cuales...
¡Arrepentíos, el fin del mundo se acerca!0
Privatizaciones, zombis, tornados y falsas banderas: ¿qué no se dice estos días sobre lo que...
El Nobel 2026 pone a las personas en el centro de la economía0
¿Puede la macroeconomía ocuparse de la vida cotidiana? El Nobel de Economía 2026 premia a Hall y...
NAZA: el silencio es la respuesta más sincera0
El documental, estrenado el 28 de septiembre, narra el método que se esconde tras la destrucción...




