Fish tank
03.10.2013
La película está rodada con buen pulso, lenguaje narrativo moderno, con mucha cámara en mano, planos secuencia y un formato de pantalla ya en desuso. Los actores no profesionales son muy creíbles y el retrato que hace de los ambientes más deprimidos de la sociedad de consumo es crudo y realista. Pero al film le falta una luz, un punto de fuga, un mínimo de positividad humana plausible. Por ello el resultado es claustrofóbico, nihilista, muy alejado del utopismo del primer Ken Loach.
Noticias relacionadas
Sin una agenda predeterminada: la belleza del compromiso0
www.paginasdigital.com publica el discurso pronunciado el pasado 1 de junio por la expresidenta del...
El hechizo de Dios0
El actor Antonio Banderas tomó la palabra ante el papa León XIV en el encuentro «Tejer redes con...
A propósito de Zapatero, carta de un venezolano a los españoles0
Un venezolano escribe a los españoles sobre el caso Zapatero. No con rabia, sino con...
León XIV: un perfil0
www.paginasdigital.com te ofrece, con sus mejores colaboradores, claves del Papa que llega a...

0
5

