El México que está por hacer

Mundo · María Teresa Compte
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 0
4 julio 2012
La vida política mexicana es tan compleja como apasionante, por misteriosa. Visto desde el otro lado del Atlántico cuesta creer que el PRI haya ganado las elecciones de 2012 después de haber permanecido en el poder durante setenta años gracias a un régimen político de partido único en el que sólo el PAN resistió heroicamente. Y, sin embargo, eso es lo propio de las democracias consolidadas. La alternancia es un requisito democrático que no significa más, pero tampoco menos, que el derecho de las minorías de convertirse en mayorías. Y eso es lo que la sociedad mexicana ha decidido. Sin lugar a dudas estamos ante un caso digno de mención: la sociedad mexicana se ha comportado como si su sistema político democrático estuviese perfectamente consolidado. O, dicho de otro modo, con su comportamiento electoral la sociedad mexicana está contribuyendo a la consolidación del sistema democrático.

Es innegable, aunque a una buena parte de votantes de PAN les cueste admitirlo, que en las elecciones del pasado 1 de julio se ha registrado un importante trasvase de votos del PAN al PRI. Una masa indeterminada de electores que demandan estabilidad, seguridad y prosperidad ha otorgado su voto a un partido que, durante doce años, ha tenido la oportunidad de prepararse. Éste es un comportamiento propio de las clases medias que se han forjado con esfuerzo y trabajo y que han aprovechado el crecimiento económico para ascender social y económicamente hasta conseguir que sus hijos lleguen a la Universidad. Ese amplio sector social, que es del que procede Josefina Vázquez Mota, no se adhiere ideológicamente a los partidos y se rebela contra las prácticas clientelares. Por eso es intercambiable, bascula desde el PAN al PRI y decide por razones de tipo funcional.

Mientras el país cambiaba, el PAN, el partido que por tradición histórica y doctrinal debía haber hecho posible la transición institucional, ha demostrado que llegó a Los Pinos sin hacer su propia transición interna. El PAN se forjó en la resistencia y, en este sentido, la sociedad mexicana le debe un lugar destacado en su historia. Pero, mirar hacia el futuro obliga al PAN no a definirse por relación a quien fue su contrario, sino a afirmarse desde su esencia. Uno de los problemas del PAN es de identidad. Algo similar, salvando las distancias, le ha ocurrido al centroderecha español. Y mientras el panismo no resuelva este problema no parece que pueda convertirse en alternativa de gobierno.

México requiere políticas serias de distribución justa de la riqueza, avances en materia de libertades y derechos, acometer una profunda reforma educativa que garantice la promoción social de los más desfavorecidos, fomentar la integración real de las minorías indígenas. Una reforma social de este calado sólo puede acometerla con éxito un partido interclasista, reformista, moderado, integrador y amante de la seguridad jurídica, el imperio de la ley y la estabilidad institucional. Uno de los mayores problemas institucionales de México es la ausencia de un Estado de Derecho fuerte. El PAN tenía el deber histórico de promover y fomentar su instauración. Todavía es tiempo si, y sólo si, el PAN que salga de la profunda reflexión a la que le obliga el resultado de las urnas y el PRI de Enrique Peña Nieto aceptan que la normalidad institucional en México requiere de un pacto de transacción para la transición.

Noticias relacionadas

El “regalo” que una generación de jóvenes pide a la política
Mundo · Filippo Campiotti
Esta carta se publicó originalmente en Il Sussidiario el 23 de marzo. Es la carta de un joven ingeniero que propone una nueva forma de hacer política. Aunque se refiere a la política italiana, lo que dice es muy pertinente también para la política española....
6 abril 2021 | Me gusta 3
El realismo de la fraternidad
Mundo · Michele Brignone
La visita del Papa a Iraq ha sido una inyección de esperanza para una población probada durante décadas de guerra. Frente a los males del país, Francisco ha señalado el camino del desarme de los corazones...
24 marzo 2021 | Me gusta 3
El Papa y el islam. Tres pilares de un magisterio
Mundo · Andrea Tornielli
Un hilo conductor une los discursos de Bakú, El Cairo y Ur, señalando la necesidad de una auténtica religiosidad para adorar a Dios y amar a los hermanos, y de un compromiso concreto por la justicia y la paz...
21 marzo 2021 | Me gusta 2
Hablarse de corazón a corazón
Mundo · Giovanna Parravicini
La historia favorece un tiempo nuevo, sobre todo en el diálogo interreligioso. Un tiempo de encuentros donde se puede hablar de corazón a corazón...
5 marzo 2021 | Me gusta 3