Desde la realidad

Mundo · Benigno Blanco
COMPARTIR ARTÍCULO Compartir artículo
| Me gusta 238
1 julio 2013
La ciencia no es fuente de la ética pero nos ayuda a conocer la realidad de las cosas porque nos permite saber de qué estamos hablando; y sin tener claro de qué estamos hablando no hay juicio ético que se sostenga seriamente.

La ciencia no es fuente de la ética pero nos ayuda a conocer la realidad de las cosas porque nos permite saber de qué estamos hablando; y sin tener claro de qué estamos hablando no hay juicio ético que se sostenga seriamente. Esa ciencia sobre la realidad de las cosas puede ser la espontánea captación de la realidad por los sentidos o la mostración por medios más sofisticados (científico-empíricos o filosóficos) de lo que no es asequible directamente a nuestros sentidos. Si yo quiero formarme un juicio sobre el aborto, antes tengo que aclararme sobre qué supone en la realidad un aborto: si atendiendo  a la realidad  de las cosas compruebo que un espermatozoide no es un ser vivo sino una célula, no puedo calificar la masturbación como un atentado a la vida; si compruebo que lo que se elimina con el aborto es un ser vivo debo calificar el aborto como un atentado contra la vida.

Y a partir de ahí sí puedo hacer un juicio moral diciendo que no es lícito eliminar una vida humana inocente -matar- y por tanto que no es éticamente correcto abortar (no me detengo aquí a razonar este juicio ético pues con quien no lo entiende el debate es imposible porque estaría él mismo legitimando que puedo concluir el debate matándolo y esa –matar al otro- no es forma razonable de debatir).

La obligación de respetar la vida es un derecho del ser vivo por el hecho de serlo, no un dato relativo dependiente de las  condiciones subjetivas del potencial agresor (incluida su ignorancia sobre el carácter de ser vivo del agredido). Admito que puede no resultar evidente esta afirmación, pero -si se piensa un poco con calma- me parece que o se acepta o ya no es posible ningún orden moral o jurídico que se sostenga en algo más que la fuerza bruta; y para legitimar la mera fuerza como clave del orden social sobran las palabras y la reflexión; bastaría con las SS de turno.

La ignorancia puede excluir la culpabilidad o la responsabilidad moral subjetiva, pero no altera la tipicidad objetiva de una conducta (por ejemplo de la homicida).

Noticias relacionadas

Aprender de nuevo a estar juntos
Entrevistas · Nuno da Silva Gonçalves - Simone Sereni
En esta entrevista Marta Cartabia responde a gran variedad de temas: el compromiso personal a nivel académico, la guerra en Ucrania, el futuro de Europa, los retos a los que se enfrenta la Iglesia en nuestro tiempo, los problemas de la juventud o la violencia sobre las mujeres....
23 junio 2024 | Me gusta 1
Israel y Hamas contra el pueblo
Mundo · Mauro Primavera
Guerra y diplomacia se entrecruzan por enésima vez en la larga espiral de crisis que asola Gaza desde hace más de ocho meses: por un lado, los difíciles intentos de los mediadores por alcanzar al menos un alto el fuego y traer a los rehenes a casa; por otro, la campaña militar contra Hamás y...
18 junio 2024 | Me gusta 0
¿Qué futuro para Europa?
Mundo · Ángel Satué
No basta que nos hablen de Europa para ser europeístas, no basta con disfrutar las bondades racionales de la libertad de movimientos de capitales, mercancías y personas. Parece que las 12 estrellas quedan muy altas....
11 junio 2024 | Me gusta 3
Unida en la diversidad, «In varietate concordia»
Mundo · Ángel Satué
Junto con el Brexit y la respuesta al COVID la guerra de Ucrania ha tenido un efecto federalizante, esto es, de compartir soberanía. En el siglo XXI la soberanía de los Estados Miembros se debe de conjugar, por necesidad y algunos, por convicción, en un compartir soberanía de un modo multinivel....
6 junio 2024 | Me gusta 1