Camerún. Un pequeño lugar donde renace la esperanza

Mundo · Inmaculada Navas
Me gusta 5
5 octubre 2021
La situación que viven los niños con discapacidad física y/o intelectual es tremendamente difícil en algunos países africanos, como es el caso de Camerún.

Estos niños a menudo no son aceptados en los colegios normales y no existen recursos especializados para ellos. También hay un déficit importante de médicos especialistas en patologías neurológicas y terapeutas adecuados (fisioterapeutas, logopedas, psicoterapeutas, etc.).

Las madres que deciden seguir cuidando a sus hijos (lamentablemente también hay algunas que se ven obligadas a deshacerse de él) muchas veces se encuentran solas ante la tarea titánica de incluir a este hijo en la sociedad, de modo que son también ellas las que acaban recluidas en aislamiento, sin posibilidad de continuar trabajando o desenvolverse en sociedad por el cuidado necesario para su hijo.

Desde la Asociación Mirando por África (MPA) se ha salido al paso de esta situación, creando una escuela de educación especial en Douala con la ayuda de terapeutas españoles que está en marcha desde hace cinco años.

La asociación que yo presido (EOCO – Each One Counts Organization) ha querido implicarse en esta historia, con la colaboración de sus profesionales en terreno. Durante tres semanas del mes de septiembre, he podido estar allí con la compañía de Carmen (enfermera de Barcelona y buena amiga). Durante 21 días hemos podido conocer uno por uno a los niños que se incorporarán al curso escolar, a sus madres, entender un poco más la situación y darles unas recomendaciones respecto a su cuidado y terapias. Lo que más me ha impresionado ha sido ver cómo un pequeño lugar (aunque fruto de un gran trabajo) se ha convertido en lugar de espera y de acogida de estos niños que en otros sitios son rechazados. Después de evaluar a los niños, las madres se quedaban allí horas, compartiendo su vida. Entonces entiendes que no es sólo una “consulta médica” o una “inscripción a una escuela”, sino que es un lugar de encuentro donde estas madres pueden empezar a tener esperanza. Se acabó para ellas la soledad en la tarea de cuidar a sus niños.

La madre de uno de ellos me escribía a mi llegada de vuelta a España: “No os puedo agradecer lo suficiente el amor que habéis mostrado por mi hijo”.

Yo también vuelvo agradecida, por la tarea que empezamos, que es algo inmenso, no por su tamaño sino por su belleza y por el bien que supone para el mundo, para este mundo de las personas con discapacidad del que a menudo no nos acordamos.

Noticias relacionadas

El retorno de los imperios
Mundo · Antonio R. Rubio Plo | 0
Los imperios han vuelto. No como reliquia histórica sino como realidad presente. Trump, Putin, Xi Jinping: tres líderes, tres zonas de influencia, tres nostalgias distintas de una grandeza que los historiadores serios ponen en duda....
28 abril 2026 | Me gusta 1
Argelia, tierra fértil de diálogo y memoria cristiana
Mundo · Michele Brignone | 0
La visita del papa León a este país norteafricano ha vuelto a poner de relieve el tema del encuentro con los musulmanes, evocando al mismo tiempo el legado de San Agustín y el testimonio de grandes figuras cristianas del siglo XX...
24 abril 2026 | Me gusta 0
Cómo vivir en estos tiempos confusos
Mundo · Adriano Dell'Asta | 0
En un mundo dominado por las superpotencias y los sistemas de inteligencia artificial, ¿qué lugar le queda al ser humano? El ser humano, dice el Papa, puede y debe afirmar activamente que todo depende de su elección moral y de su pasión por lo infinito....
22 abril 2026 | Me gusta 0
María Corina Machado en Madrid, ejercer la libertad a la venezolana
Mundo · Isabella García-Ramos Herrera | 2
El 18 de abril, decenas de miles de venezolanos recibieron a María Corina Machado en la Puerta del Sol en Madrid, después de que esta se reuniera con Isabel Díaz Ayuso y recibiera la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid junto con Carolina González, en representación de su padre, el...
21 abril 2026 | Me gusta 4