Ansiedad estudiantil: ¿Patología u oportunidad?

Sociedad · Carmen Martínez
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27 mayo 2025
El malestar no siempre es una patología. Ese malestar en muchos casos es síntoma de soledad, o  de insatisfacción. Esa insatisfacción es la que nos hace ser verdaderamente humanos.

Los últimos días de mayo son días difíciles para los estudiantes, para los estudiantes de ESO, para los 300.000  estudiantes que han acabado el Bachillerato. La EVAU que este año se llama PAU está a la vuelta de la esquina. Los últimos días de mayo son días difíciles para los estudiantes, días de ansiedad, de dormir poco, de muchos nervios. Con exámenes o sin exámenes la ansiedad, la tristeza, el malestar se han convertido en compañeros de los jóvenes españoles entre los 14 y los 18 años. Hace algunos meses se publicó una encuesta que aseguraba que cuatro de cada diez jóvenes vive en un malestar emocional casi permanente. Como siempre, ante este nuevo fenómeno podemos responder no queriendo ver el problema, diciendo por ejemplo eso de que “estos jóvenes son unos blandos”, diciendo que “tienen de todo” y que como son unos “consentidos” se deprimen o sufren ansiedad. Podemos hacer muchas interpretaciones, restarle importancia al fenómeno, pero la situación es la que es. ¿Por qué este gran estado de malestar entre los jóvenes?

Un 40 por ciento de los jóvenes está bajo el sol negro del malestar. Eso no significa que todos esos jóvenes necesiten terapia o un tratamiento farmacológico. De hecho, se abusa del tratamiento farmacológico, es un mal asunto que un 10 por ciento de los jóvenes consuman psicofármacos, un porcentaje que en el caso de las chicas es más alto.

Hay formas de malestar extremo que son patológicos, la ansiedad y la depresión son enfermedades muy serias que en algunos casos exigen psicofármacos, y que en muchos casos exige terapias. Pero el malestar no siempre es una patología. Ese malestar en muchos casos es síntoma de soledad, o de insatisfacción. Muchos jóvenes seguramente nos dirían que en realidad las cosas les van bien, que con sus amigos la cosa va bien, que en casa las cosas van bien, que en el colegio las cosas van bien y que sin embargo se sienten vacíos.

Hay formas de malestar que son patológicos y hay otras formas de malestar que no tienen nada de patología, de hecho, hay un malestar que es totalmente normal, es el malestar que acompaña una vida magnánimamente seria. Lo propio de una persona adulta es reconocer que siempre está insatisfecho y que esa insatisfacción no es una condena. Esa insatisfacción es la que nos hace ser verdaderamente humanos. Hay algunos jóvenes con un malestar que necesita de psicofármacos, hay algunos jóvenes con una malestar que necesita terapia, y todos los jóvenes necesitan a su lado una persona adulta, profesor, padre, madre, amigo, que les ayude a leer el malestar de la insatisfacción y que les ayude a descubrir el tesoro que supone.

 


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